domingo, 13 de enero de 2013

CURIOSIDADES: EL LENGUAJE SECRETO DE LOS ABANICOS



   Con la llegada del verano, por las calles aparece una prenda que encierra un lenguaje secreto perdido y desconocido con el inalterable paso del tiempo. Totalmente perdido en la época actual, como medio de comunicación o de flirteo, el rico lenguaje del abanico jugó un importante papel en la relaciones humanas y más concretamente en el flirteo entre las mujeres y los hombres, donde éstas expresaban sus deseos, por medio de este precioso complemento. Un simple movimiento podía significar iniciar una relación amorosa o cortar de raíz cualquier intención. 
   La historia del abanico no es tan remota como se podría pensar en un principio. Algo tan simple como abanicarse con los más diversos materiales (plumas, hojas ...) no dio lugar al abanico hasta una relativa reciente creación. Aunque existían elementos para airearse el abanico de cierre y varillas se remonta apenas a cinco siglos atrás. Existían elementos simples, como el conocido paipai de una sola hoja rígida con un mango o empuñadura, y de gran variedad en formas y tamaños.
   Se cree que por el siglo XV entre los años 1400 a 1425 los abanicos llegaron a China desde Corea. Los grandes viajeros los trajeron a Portugal, España e Italia (cuna de los mayores descubridores del planeta) aunque según recientes estudios se cree que los primeros abanicos plegables fueron introducidos en Europa por los jesuitas. Catalina de Médicis los introdujo en Francia y en Inglaterra, curiosamente, fue complemento obligado por protocolo en las damas durantes actos oficiales y recepciones hasta 1939. En América, Moctezuma regala a Cortés (entre otros muchos objetos de lujo) seis abanicos de plumas de quetzal… En la corte de Enrique III, tomando como ejemplo el Rey que los utilizaba, se hicieron muy populares.
  El llamado “lenguaje de los abanicos” consiste en una serie de movimientos con los que los amantes pueden comunicarse sin tener siquiera que acercarse, aunque, eso sí, mirándose a los ojos.  Lenguaje galante y de mujeres, permitía a éstas expresar sentimientos o tomar iniciativas que el protocolo y la rígida etiqueta les prohibían decir con la voz (ya fuera alta o susurrada).
 
  Como diría el francés Teophile Gautier, "las españolas realizan a la perfección: lo abren, lo cierran o lo envuelven entre sus dedos con tal viveza y tan ligeramente que un prestidigitador no podría igualar".


  En todo caso, éstos son los principales gestos del lenguaje secreto de los abanicos. Estad al quite...nunca se sabe cuándo podéis volver a usar este sensual y tradicional modo de comunicación.

1. Abanicarse rápidamente. Te amo con intensidad.

2. Abanicarse lentamente. Abanicarse de forma pausada, significa soy una señora casada y me eres indiferente. También si se abre y cierra muy despacio significa esto.

3. Cerrar despacio. Este cierre significa un "Sí". Si se abre y cierra rápidamente significa, "Cuidado, estoy comprometida".

4. Cerrar rápido. Cerrarlo de forma rápida y airada significa un "No".

5. Caer el abanico. Dejar caer el abanico significa: te pertenezco.

6. Levantar los cabellos. Si levanta los cabellos o se mueve el flequillo con el abanico significa que piensa en ti, que no te olvida.

7. Contar varillas. Si cuenta las varillas del abanico o pasa los dedos por ellas quiere decir que quiere hablar con nosotros.

8. Cubrirse del sol. Significa que eres feo, que no la gustas.

9. Apoyarlo sobre la mejilla. Si es sobre la mejilla derecha significa "Si". Sobre la mejilla izquierda es "No".

10. Prestar el abanico. Si presta el abanico a su acompañante, malos presagios. Si se lo da a su madre, quiere decir "Te despido, se acabó".

11. Dar un golpe. Un golpe con el abanico sobre un objeto, significa impaciencia.

12. Sujetar con las dos manos. Si sujeta el abanico abierto con las dos manos, significa "es mejor que me olvides".

14. Cubrirse los ojos. Con el abanico abierto, significa "Te quiero". Si se cubre el rostro puede significar "Cuidado, nos vigilan.

15. Pasarlo por los ojos. Si se pasa el abanico por los ojos significa, Lo siento. Si cierra el abanico tocándose los ojos quiere decir, "Cuando te puedo ver".

16. Abrir el abanico y mostrarlo. Significa, "Puedes esperarme".

17. Cubrirse la cara. Cubrirse la cara con el abanico abierto, significa: Sígueme cuando me vaya.

18. A medio abrir. Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios quiere decir "Puede besarme".

19. Apoyar los labios. Si apoya los labios sobre el abanico o sus padrones, significa desconfianza, "No me fío".

20. Pasarlo por la mejilla. Significa, "Soy casada".

21. Deslizarlo sobre los ojos. Significa: "Vete, por favor".

22. Mano izquierda. Llevarlo en la mano izquierda quiere decir: "Deseo conocerte". Moverlo con la mano izquierda significa: "Nos observan".

23. Mano derecha. Llevarlo o moverlo con la mano derecha, significa: "Amo a otro".

24. Pasarlo de una mano a otra. Significa, "Estás flirteando con otra" o "Eres un atrevido".

25. Girarlo con la mano derecha. Significa: "No me gustas".

26. Tocar la palma de la mano. Quiere decir: "Estoy pensando si te quiero".

27. Sobre el corazón. Apoyar el abanico abierto sobre el corazón o el pecho, quiere decir: "Te amo" o "Sufro por tu amor".

28. Darse en la mano izquierda. Darse un golpe con el abanico cerrado en la mano izquierda significa "Ámame".

29. Mirar dibujos. Mirar los dibujos del abanico, quiere decir: "Me gustas mucho".

30. Bajarlo a la altura del pecho. Significa: "Podemos ser amigos". También dejarlo colgado, quiere decir "Seremos amigos".

31. Cerrarlo sobre la mano izquierda. Quiere decir: "Me casaré contigo".





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