domingo, 21 de febrero de 2016

OBRA DE TEATRO JUVENIL



PUNTAPIÉ
Ramón García Domínguez

NOTA IMPORTANTE: se ha de tener en cuenta las acotaciones que son las indicaciones que vienen en cursiva. Sin ellas, no hay teatro
 (resultaría muy aburrido y monótono).

 (Al alzar el telón, PAULA lucha a espada con un enemigo invisible, recorriendo el escenario de aquí para allá).

 PAULA: ¡No saldrás de esta con vida, fanfarrón! ¿Quién dijo que tu espada era el mejor acero de Castilla, eh? ¡Ja, ja, ja! ¡Encaja este golpe, y este, y este, y este otro más! ¡Baila, baila como una doncella, eso es lo único que sabes hacer, bailar!

(Se detiene en seco, tira con furia la espada al suelo y se planta con los brazos cruzados y el ceño fruncido).

 ¡Me niego, me niego y me niego! ¡Yo no puedo seguir luchando contra un fantasma! ¡Esto es ridículo! ¡Llevamos ya tres ensayos sin que aparezca Vanesa, asi no podemos seguir!

EVA: Es verdad, se está pasando. Es la protagonista de la obra y viene a ensayar cuando se le pone en las narices.
CRISTINA (Apaciguando los ánimos): ¡Bueno, bueno, no os pongáis nerviosos! Vanesa me ha prometido que hoy venia de todas, todas. Me extraña que tarde tanto...
PAULA: Pero yo digo una cosa, Cristina. Si Vanesa está tan ocupada que apenas puede venir a los ensayos, no sé por qué no hace otro de prota.
CRISTINA: ¡Porque decidimos entre todos que fuera ella!
PEPÓN: De acuerdo: Decidimos que el protagonista fuera Vanesa. Pero si ahora resulta que no puede venir a ensayar (Dándose ciertos aires). La verdad es que a mó no me importaría representar el papel...

VANESA (Entrando como una tromba por un lateral, o incluso por el fondo del salón-esto le daría más realismo-cargado de libros y carpetas): ¡Ya estoy aquí colegas!
(Con gestos de batirse con una espada invisible) ¿A quién tiene que rebanar hoy la cabeza el Cid Campeador? ¡Zas, zas, zas y zas! ¡Uf, perdonarme todos! Llego con retraso porque la profe de música no nos soltaba ni a la de tres.
CRISTINA: Bueno, bueno, menos cachondeo y vamos al grano. Oye, Vanesa, que digo que esto no puede seguir así. Ya sé que no es culpa tuya, pero los ensayos son los ensayos. El teatro es una cosa seria y ...
PAULA (Cortándole y recalcando las sílabas): “Divertidamente seria”.
CRISTINA: Eso, “divertidamente seria”, como dijimos cuando hicimos el grupo. Que es una estupenda diversión pero que hay que tomársela en serio, vaya.
VANESA: Tiene razón, Cris, tienes razón. ¿Pero te crees que a mí me hace gracia faltar a los ensayos? Por mi ensayaría todos los días de la semana y hasta los domingos! ¡Si a mi mí hacer teatro me chuta un montón, leches!
  Lo que ocurre es que no doy para más. ¡Estoy tan ocupada que no tengo tiempo ni....ni para mear! ¿Sabéis cuanto tiempo llevo sin mear? (Risa general) ¡Pues he perdido la cuenta!
 (Mostrando el reloj). ¡ Este maldito cacharro es mi tirano! En cuanto me levanto a las 8 de la mañana ya no me deja en paz en todo el día...A las 10 esto, a las 11 esto, a las 12 esto, a la 1 lo otro, a las 2....¡No tengo tiempo ni de respirar! He llegado ahora tarde por la clase de solfeo, ¡pero es que dentro de tres cuartos de hora tengo informatica, y luego...¿hoy qué es, jueves , a última hora tengo kárate ( Dando vueltas por el escenario). ¡Esto es para volverse loca!

CHELO: ¡Pero es que tú te apuntas a todo, colega, lo tuyo es vicio!
VANESA: ¡¿Me apunto? ¡Me apuntan, que no es lo mismo! ¡Mi padre sería capz de apuntarme hasta a una academia de astronautas, si hubiese una aquí en el pueblo!
SONIA: Pues mida, a eso si que me apuntadía yo.
CHELO: ¿Y por qué tiene tu padre ese afán de que hagas tantas cosas?.
VANESA: ¿Qué por qué? Mira, ya que estamos haciendo teatro, te lo voy a representar y así te enteras bien enterada.

( Con voz y pose de padre, paseando de un lado a otro del escenario con las manos a la espalda y alzando el dedo indice de vez en cuando).
 Vanesa, hija, hay que aprovechar las oportunidades que te brinda la vida. Ahora que eres joven y tus padres, a Dios gracias, pueden correr con los gastos, debes aprender cuantas más cosas mejor, prepararte para el futuro. El saber no ocupa lugar, ¿entiendes? ¡El saber no ocupa lugar!
( Dando un salto y poniéndose “ frente  sí mismo”, en el papel de hija).
 No ocupará lugar, papi, no te lo discuto, ¡pero ocupa tiempo! ¡Estoy todo el pu...( huy, perdón), todo el santo día ocupada, no tengo ni cinco minutos para jugar!
 (Nuevo salto, encarándose otra vez a sí mismo y volviendo al papel de padre).
¡¿Jugar, dices?! ¡Tiempo tendrás de jugar y disfrutar de la vida cuando te hayas labrado un porvenir y puedas descansar tranquila y segura!

(Risa de todos).

SONIA: ¿Puede sabedse a cuántas cosas estás apuntada, Vanesa?.
VANESA (Sentándose en medio del grupo y rodeándole  todos): Pues veamos...Hago solfeo, inglés, informática, kárate, alfarería..., y dentro de dos meses me matricularé en piano. ¡ Y todo eso sin contar las seis horas de clase diarias en el cole y los deberes para casa!
SONIA: ¡Me padece que te pasas, Vanesa!
PAULA: Pues lo mío tampoco es moco de pavo, no vayáis a pensar. Yo hago también inglés tres días a la semana y otros tres gimnasia rítmica.
YOLANDA: Pues yo informática y ballet español.
CHELO: Yo francés y natación.
CRISTINA: Yo óleo o acuarela y alfarería.
PEPÓN: Yo diseño y atletismo, y los domingos por la mañana, esperanto.
TODOS: ¡¿Esperanto?!
PEPÓN: ¡Mi madre, que está chalada! ¡Dice que el esperanto es el idioma del futuro!

PAULA: ¿Es que tú no haces ninguna actividad fuera del cole, Sonia?
SONIA: ¡Anda que no! Voy todos los días a clase de guitada y cinco días a...(señalándose la lengua), a lo mío, a foniadía.
CHELO: ¿A qué?
SONIA: A codegid esto de la “D” y la “EDE”.
CHELO: Erre, Sonia, erre. A ver: di pe-rro.
SONIA: Pe-do.

(Risas).

CRISTINA: Pero Sonia, cuando estás interpretando tu papel en la obra no te ocurre eso, lo dices todo bien.
VANESA: ¡Ahí está lo bueno! Es la magia del teatro, chicos o la terapia del teatro, que dirían los cursis. Oye, Sonia, ¿tus padres lo saben?
SONIA: ¿El qué?
CHELO: Pues esto, que cuando haces teatro no hablas..., no hablas mal, que no cambias las letras. ¡Porque fíjate qué chollo: haciendo teatro puedes corregir ese defecto sin necesidad de ir a clases particulares y gastarte un pastón!
YOLANDA: ¡Es una idea estupenda, Sonia!, ¿Por qué no se lo propones a tus padres?
SONIA: ¿Lo de haced teatdo en lugad de las clases de foniadía? ¡Estáis todos locos! Esto del teatdo les padece una chodada. En casa solo digo que ensayamos dos veces pod semana, en lugad de cuatdo. ¡Con que ya veis...!.
PAULA: ¡Pues en la mía ni lo saben! Mi madre piensa que las actrices son todas unas frescas y unas descaradas ¡Por no decir unas pu...
EVA (Atajándola): ¡Para el carro, Paulita! A mí, ¿sabéis lo que me dicen en casa?. Pues mi madre me dice que si no me parece suficiente teatro las pintas que llevo.
CRISTINA: Oye, Vanesa, ¿y a ti en tu casa te dejan hacer teatro?.
VANESA: No es que me dejen o no me dejen, ¡lo que no me dejan es tener tiempo para hacerlo, vosotros mismos sois testigos! Para mi padre, teatro es lo mismo que diversión y, por lo tanto, algo secundario, algo que no merece la pensa.
CHELO: ¡Pero cuándo lograremos meterles en el bolo que el teatro es algo serio!
PAULA (Recalcando): Algo “divertidamente serio”.
VANESA: Ni serio ni divertidamente serio. Lo que hay que meterles en la cabeza es que lo divertido, la diversión, el juego (recalcando...), el JUE-GO es tan importante o mas que lo que ellos consideran importante. Que el juego es tan importante como los libros, como las academias, como la preparación para el futuro y todos esos...rollos y monsergas que nos sueltan a  cada paso.
  Hay que meterles en la cabeza que necesitamos tiempo para jugar (Recorriendo el escenario con los brazos en alto y a voz en cuello.
                 
  ¡¡¡ Tieeeempoooo para juuuuugaaaaar ¡!!!!!

CHELO: ¿Y cómo se lo demostramos, eh, cómo se lo demostramos?
EVA: Eso, ¿cómo se lo demostramos?
VANESA  (Deteniéndose en seco, avanzando lentamente hacia el proscenio, con los ojos perdidos en la lejanía): ¿Qué cómo se lo demostramos? ( Pausa). ¿Qué cómo se lo podemos demostrar?
 ( En medio del proscenio y levantando los brazos).   ¡Precisamente con el teatro!

TODOS( Rodeándole en forma de media luna): ¿Con el teatro?

VANESA: ¡Con el teatro, claro que sí, con el propio teatro! El teatro se inventó para meter las cosas por los ojos, para que la gente...se viera reflejada en el escenario como un espejo. (Muy expresiva y muy apasionada). Para ...para que se llorase o se riese con sus propias tristezas y sus propias alegrías. Para contar las historias que a la gente le pasan cada día...¡Para eso nació el teatro! ¡Pues a nosotros vamos a contar lo que nos pasa a nosotros, a no-so-tros!
SONIA: ¿Y qué...qué nos pasa a nosotdos?
PAULA: Pues lo que dice Vanesa que no tenemos tiempo para jugar, que todo el tiempo se nos va en colegio, informática, idiomas, deberes...
CRISTINA: ¿Y eso es lo que vamos a...representar en el escenario? Pero, ¿y la obra del Cid Campeador?
VANESA: Yo os propongo que dejemos al Cid Campeador en paz y aprovechemos la ocasión para hablar de nuestras cosas. ¡De nuestros rollos, de lo que nos pasa! ¡No podemos perder esta oportunidad!
EVA: ¿ Y qué? Porque si no hacemos lo del Cid Campeador, tú me dirás qué leñes vamos a representar.
VANESA: Ya os lo he dicho. La historia de uno de nosotros, de cualquier de nosotros.
CHELO: La tuya, por ejemplo.
SONIA: Eso, Vanesa, la tuya que es muy movida.
VANESA: Bueno, pues la mía, ¿por qué no? Si antes hacía de Cid Campeador, ahora hago de Vanesa Aliseda Gutiérrez, que soy yo misma. Vamos a ver: tú, Cris, puedes hacer de mi mamá, ¿te gusta?
CRISTINA: ¡¿De tu mamá?! ¿ Y si tu mamá de verdad se enfada cuando me vea?.
VANESA: ¡Que no, mujer, que lo echará a bromas, ya lo verás!
EVA: Pues si tu padre también lo va a tomar a broma, yo puedo hacer (con retintín) de tu pa-pá.
YOLANDA: ¡¿Con esas pintas?!
EVA: ¡Qué pasa con mis pintas, tía! (Atusándose el pelo). Serés un papá postmoderno, tronca!
VANESA: No, Eva, tú serás otro personaje. Tú puedes hacer de VAGA TOTAL.
EVA: ¿De qué? ¿De vaga qué?
VANESA: Mira, verás, como yo serés la “SUPEROCUPADA”, tú haces de contrapunto, ¿comprendes? De antihéroe, que se dice ahora: el que no da ni golpe, la VAGA TOTAL.
EVA (Pensativa): De VAGA TOTAL....( Reaccionando): ¡Vale, me mola ese papel!
VANESA: De padre, de mi señor padre, puedes hacer tú (Se dirige hacia Pepón).
PEPÓN ( Adoptando aires autoritarios): ¡OK, hija!
VANESA: Y...necesito unas amigas que vengan de visita a casa.
CHELO: ¡Yo!
YOLANDA: ¡Yo!
VANESA: ¡Perfecto!
SONIA: ¿Y yo de qué hago? ¿ De mayodoma que al final asesina al podagonista?.
VANESA: Espera, espera...Tú puedes hacer...¡de siquiatra!
SONIA: ¡¿De siquiadra?! ¿Y qué pinta un siquiadra en todo este dollo?
VANESA: ¡Ah, eso lo tendrás que decidir tú misma! ¡No me lo voy a inventar yo toda! Una vez repartidos los papeles, que cada cual espabile y se lo monte a su manera, y entre todos improvisamos la historia, ¿de acuerdo?
PAULA: ¡Eh, eh, que todavía falto yo para darme un papel?¿ De qué hago?
VANESA: Pues...¡de lo que te dé la gana, ¿vale? Nosotros empezamos la historia, la representación quiero decir, y tú intervienes cuando mejor te parezca, ¿de acuerdo? ¡Creatividad, amigos, fantasía, imaginación, teatro, teatro!  Lo primero hay que caracterizarse, ¿no es eso? ¡Pues manos a la obra!

TRANSICIÓN A LA 2ª PARTE. CADA UNO SE CARACTERIZA DE ACUERDO AL PAPEL QUE VA A REPRESENTAR .MÚSICA AMBIENTE.
ESTAS ESCENAS TIENEN QUE RESULTAR DIVERTIDAS.

(La primera en aparecen en acción es Cristina, haciendo de mamá. Saca una mesa para comer toda la familia. Coloca platos, cubiertos...Mientras habla, Vanesa saca un pupitre de estudio y lo pone en un lateral, luego sale de escena.).

CRISTINA-MAMA (Con palmadas): ¡Hermenegildo, Hermenegildo!
 ¡Hala, vamos, es la hora de comer!
PEPÓN-PAPÁ: Si, cariño, es la hora de comer. Por lo tanto, como es la hora de comer, vamos a comer. Pero Gertrudis, ¿y la chica? ¿Aún no ha venido la chica?
CRISTINA-MAMÁ: Estará a punto de llegar.
PEPÖN-PAPÁ ( Mira el reloj): Pero si el cole acaba a las doce y media y ya son las dos...
CRISTINA-MAMÁ ( Arrobada): ¡Es que como nuestra hija es tan estudiosa y tan aplicado, se queda una  hora más por su cuenta, ¿sabes?!
( En ese momento entra Vanesa-hija, con unas gafotas en los ojos y un montón de libros bajo ambos brazos. En el suéter lleva un gran reloj, que puede, incluso tener las manecillas movibles para que las vaya girando según transcurre la acción).

VANESA-HIJA: ¡Hola, mamaita, muá! (Le da un beso rápido). ¡Hola, papaito, muá! (Otro beso. Cruza apresudaramente la escena, deposita los libros sobre el pupitre y se sienta).
CRISTINA-MAMÁ: ¡Pero hija, es la hora de comer, te estábamos esperando...!
VANESA-HIJA: ¿Hora de comer, dices, mamá? ¡Imposible, no puedo comer, no tengo tiempo para comer! Voy a ponerme ahora misma a hacer los deberes del colegio porque dentro de media hora tengo academia de inglés, luego violín, seguidamente informática, a continuación dibujo artístico y, para cerrar el dia, encuadernos de libros...digo, no, forja artística, que hoy es jueves. Así que comed vosotros, que  yo ya comeré el fin de semana. Si tengo tiempo, claro está.
CRISTINA-MAMÁ: ¡Pero hija...!

(Suena el timbre de la puerta. Sale Pepón a abrir y entra de nuevo acompañado de Paula-Profesora, que viste bata blanca y viene hecha un basilisco).

PAULA-PROFESORA: ¡Intolerable, intolerable!
CRISTINA-MAMÁ: ¿Qué es lo que es intolerable, señora?
PAULA-PROFESORA: ¡Señora profesora, puntualice usted! ¡Porque yo soy la señora profesora de su hija, Vanesa!
(Le apunta con el dedo, Vanesa se pone de pie en actitud sumisa).
CRISTINA-MAMÁ: Encantada de conocerla, señora profesora.
PEPÓN-PAPÁ: Lo mismo digo, señora profesora. ¿Viene acaso a felicitarnos por lo estudiosa que es nuestra hija?
PAULA-PROFESORA: Estudiosa sí que lo es, ya lo creo que lo es. ¡Pero tambien una maleducada, por no decir una decarada y una gamberra!
CRISTINA-MAMÁ: ¡¿Pero qué dice usted, señora profesora, nuestra hija una maleducada y una gamberra?! ¡No puede ser, no puede ser!

(Se da media vuelta y les muestra, de modo que pueda verlo el publioc, la parte trasera de la bata blanca donde se aprecian, bien visibles, varias marcas de suela de zapato).
 ¡Mire usted, señora, mire usted, señor! ¿Saben lo que es esto?
PEPÓN-PAPÁ (Acercando mucho la cara): Parecen...patadas en el cu....Bueno, patadas en ... esa parte.
PAULA-PROFESORA: ¡Patadas en el culo, no tenga usted reparos en decirlo, patadasen el culo! ¿Y saben ustedes quién me ha propinado estas...patadas? ¡¡Ella!!

(Vanesa ha bajado los ojos y está en actitud de “tráigame tierra”. La profesora le apunta con el índice).

PAPÁ y MAMÁ: ¡¿Nuestra hija?!
PAULA-PROFESORA: ¡Sí, su hija! ¡Que en cuanto yo me descuido en clase y me doy media vuelta, ella sea acerca y ¡zaca!, me propina un puntapié en todas mis posaderas! ¡Miren, miren cómo llevo la bata, hecha una mierda, que esto no se quita ni lavándolo a mano ni a máquina! ¡Pero esto no va a quedar así, ahora mismo voy a presentar una queja formal a la dirección del colegio, y puede que recurra a la mismísima Ministra de Educación y Ciencia, si es necesaria! ¡Adiós, señores! (Sale con paso resuelto y aire ofendidísima).

PEPÓN-PAPA: Pero Vanesa, hija, ¿qué es lo que acabamos de oír?
¿Cómo puedes ir por ahi dando puntapiés a los profesores?
CRISTINA-MAMÁ (Acercándose a Vanesa y acariciándole muy mimosa): ¡No puede ser, esta profesora le tiene manía a mi hijita! ¡Pobre Vanesa, con lo buena y lo estudiosa que es ella que sólo piensa en prepararse para el futuro; y tiene que venir una profesora mala a acusarla de gamberra!

(Suena el timbre de la puerta. Sale el papá y regresa al punto con Yolanda y Chelo, amigas).
CHELO (Abrazando exageradamente a Cristina-Mamá): ¿Ay, Gertrudis, querida, qué alegría verte, pero si estás guapipipipísima!
CRISTINA-MAMÁ: ¡Pues anda que tú, Anacleta, pareces una princesa bellillillísima!
YOLANDA: ¡Si no pasan por ti los años, Gertruditas!
CRISTINA-MAMÁ: ¡Pues por ti pasan aún menos! ¡Menos, menos menísimos!
CHELO (Fijándose en Vanesa): ¡Pero si está aquí tu hija Vanesa. Seguirá tan buena y tan estudiosa como siempre, ¿no?

(Vanesa se ha puesto de pie y sonríe con cara de panolis).

CRISTINA-MAMÁ: Anda, hija, saluda a doña Anacleta y a doña Agapita.
(Vanesa sale de su mesa y se dirige, sonriente, hacia las amigas).

CHELO: ¡Ay, qué monada de criatura, tan fina y educada como siempre).

(Vanesa, justo en el momento en que la señora ha terminado la frase, le propina un puntuapié en el trasero, y lo mismo hace con doña Agapita. Ambas gritan con exclamaciones ridículas).

CHELO: ¡¿Educada he dicho?! ¿¿ Tú has visto, Agapita? ¡Una gamberra y una sirvengüenza es lo que esta chica! ¡Una auténtico delicuente infantil!  ¡Vámonos, Agapito, esto es intolerable!
YOLANDA: ¡Intolerable, vámonos ahora mismo! ¡Y no volveremos nunca más a esta casa! (Las dos emprenden la salida).

PAPÁ y MAMÄ (Con gestos de asombro, de espanto más bien, tratando de retenerlos): ¡No os vayáis, por favor, no os vayáis! ¡Hay que ver, esta hija! ¡Anacleta, Agapita, esperad un momento, por favor, algo raro le pasa a nuestra hija, no os vayáis así...!

(Salen unos instantes de escena tratando de retener a la visita con frases de disculpa, pero vuelven sin conseguirlo).

CRISTINA-MAMÁ (Plantándose ante su hija): ¡Pero qué has hecho, hija, qué has hecho! ¿Tú lo has visto, Hermenegildo, tú lo has visto? ¡Nos ha dejado en ridículo delante de nuestras mejores amigas! ¡Ya no volverán a pisar por esta casa nunca más!  ¡Buaaa, buaaaa! ¡¿Se puede saber por qué te has portado así, hija?! ¿ Es que vas dando puntapiés en el ...en el trasero a todo el mundo? ¡Pero si tú eras una chica modelo, Vanesa, estudiosa, educada, cortés..., ¿cómo es que ahora?
VANESA ( Que escucha la reprimenda con la cabeza gacha): No sé lo que me pasa, mamá, es algo...impulsivo, irresistible.
(Justo al pronunciar esta palabra, se le escapa un puntapié al aire).
¡¿Lo veis? Me sale sin querer...
 ( Sigue dando puntapiés al aire cada cierto tiempo, como un tic nervioso. Sus padres la miran atónitos, sin dar crédito a lo que ven).
¡No puedo controlarme!
(Recorre el escenario en la misma actitud y, en un momento dado, hasta les propia sendos puntapiés a su padre y a su madre).

CRISTINA-MAMÁ: ¡Pero hija, ¿qué estás haciendo? ¡¿También a tu propia madre?!
PEPÓN-PAPÁ. ¡¿Y a tu propia padre?!

( Padre y madre corren por el escenario, perseguidos por Vanesa y al fina, después de varias vueltas, salen por un lateral. Queda sola en escena Vanesa que poco a poco, se va calmando. Pronto reacciona, mira el reloj y se sienta en su pupitre poniéndose a trabajar afanosamente).

VANESA: ¡Anda, pero si solo faltan diez minutos para la academia de inglés, y todavía que tengo que repasar la lección de violín!

( Se enfrasca en lo suyo como una fanática. Al cabo de unos instantes, asoman la cabeza el padre y la madre y un tercer personaje: la siquiatra-Sonia.-. Dudan un instante y entran todos de puntillas. Sonia lleva bata blanca de médico. Los padres se protegen el culo con las manos. La madre hace gestos a la siquiatra señalando a Vanesa y como diciéndole: “Esa es”).

SONIA-SIQUIATRA ( Exageradamente amable): ¡Hola, Vanesa, muy buenas tardes!
¿Cómo estás...?.( Le tiende la mano).
VANESA (Absorta en lo que hace, tarda en reaccionar): ¡Ah, hola....!. (Corresponde dándole la mano sin mirarle y sin ninguna convicción). ¿Y usted...quién es?
SONIA-SIQUIATRA: Pues...verás...Soy la doctora Achís.
VANESA: ¡Jesús!
SONIA-SIQUIATRA: No, no, no es que esté resfriado (¡qué simpática!), es que me llamo así: Doctora Achís.
VANESA: ¿Y es usted médica?
SONIA-SIQUIATRA: Digamos que sí. Soy...siquiatra, ¿sabes? Y vengo para ayudarte.
VANESA: ¿A hacer las tareas?
SONIA-SIQUIATRA ( Riéndose):¡No qué, va! Vengo a ayudarte en...en ese problemilla que tienes. Lo de ir por ahí pegando puntapiés a diestro y siniestro, ¿comprendes?
(Se pone trascendente y grandilocuente).

¡A ver, Vanesa, mírame a los ojos, fijamente a los ojos!
(Vanesa se pone de pie y mira, como hipnotizada a Sonia).
¡Mírame, mírame...!. Quiero desentrañar tu pensamiento y conocer por qué pegas puntapiés a diestro y siniestro.
(Sonia, con las manos y dedos estirados como hacen los hipnotizadores, recula hacia el centro de la escena y Vanesa le sigue. Cuando queda quieta y con los ojos semicerrados, el siquiatra se vuelve hacia los padres, con cara satisfecha y les dice en voz baja):
Ya está hipnotizada. Y ahora, de un momento a otro, nos relevará las causas....
(En ese mismo momento, aprovechando que Sonia le da la espalda, Vanesa le propina un soberbio patadón en el trasero).

¡¡Eeeh!. ¡¿Pero se puede saber qué estás haciendo?!

(Vanesa, con el grito, ha despertado de su hipnotismo y ha regresado, medrosa, a su pupitre).
¡Te ordené que me revelases el motivo de por qué andas repartiendo puntapiés, no que me pegases uno a mí!

(Sin acabar la frase, entra es escena Eva, con aire, modales y jerga de “callejeadora” empedernida. Empieza a hablar en cuanto pone un pie en escena).

EVA: Yo le voy a decir a usté, señora doctora, por qué mi amiga pega puntapiés en el culo a to el mundo. ¿Cómo va eso, colega? ( Se acerca a Vanesa y le da una palmada en el hombro).
CRISTINA-MAMÁ: ¡¿Pero esta quién es?!
SONIA-SIQUIATRA y PAPÁ: ¡Vaya pinta!
VANESA: Es mi amiga, Eva. Bueno...mi amiga Nadená.
CRISTINA-MAMÁ: ¡¿Cóm has dicho?!
VANESA: Que...se llama Eva, pero todos le llamamos Nadená.
PEPÓN-PAPÁ: ¡¿Nadená?! ¡¿Y eso qué quiere decir...?!
VANESA: Pues quiere decir que...
EVA: Quiere decir, tronco, que no hago na-de-ná. ¿Está claro?
CRISTINA-MAMÁ: Que... ¿qué tú no haces nada...de nada?
EVA: Eso es, justo, señora mía: que no doy golpe, que me paso todo el día jugando, desde que sale el sol hasta que se pone. Y eso lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo. Bueno..., el domingo juego un poco menos porque para eso es domingo...y hay que descansar, ¿comprenden ustedes?
CRISTINA-MAMÁ( Alteradísima, fuera de sí): ¡Y...¿tú eres amiga de mi hija, Vanesa?
EVA: Sí, señora. Y como amiga que soy, y buena amiga, lo que se dice legal, voy a deciros, cuál es la causa por la que pega puntapiés en el cu..., en las posaderas, quiero, a todo el que se le pone delante. El problema de su hija es ...¿cómo diría yo?, de sustitución.

SONIA-SIQUIATRA; PEPÓN-PAPÁ; CRISTINA-MAMÄ: ¡¿De sustitución?!

EVA: Eso he dicho. Un problema de sustitución, de sustiuir, de reemplazar una cosa por otra, no sé si me explico.  Esta chica, amiga mía, hija de ustedes y paciente de usté, señora doctora, pega puntapiés en el culo del personal porque...no tiene otro sitio donde pegar puntapiés. Así de sencillo.

TODOS: ¡¿Eeeh...?!

EVA: Como lo están oyendo, señores míos. Si a esta chica, en lugar de ponerle relante un redondo...culo, le pusiéramos delante otra cosa también redonda como...¡¡hale hop!!
(O bien de lo alto o bien de un lateral llegan a las manos de Eva, un balón lleno de colorines que ella, sin dejar de hablar, coloca a los pies de Vanesa).

...Como este balón que ustedes ven aquí...

VANESA( Con un grito de alborozo y unos ojos que se le salen de las órbitas): ¡¡UN BALÓN!!

( Le arrea un soberbio puntapiés que lo  manda hasta el fondo del patio de butacas. Es de suponer que se armará el consiguiente revuelo entre el público, revuelo que los actores secundarán entre el público e incluso fomentarán. Para ello, se incorporarán a la juerga los que no estaban en escena, y, entre todos, harán que el balón pase de mano en mano, creando un ambiente de juego entre los espectadores. Durará un tiempo prudencial, hasta que Vanesa, dando un grito desde el escenario, detiene el bullicio. Uno de los actores recoge el balón y todos van subiendo al escenario mientras habla Vanesa).
VANESA: ¡¡Eh, eh, chicos, vale, vale ya!!
CRISTINA: ¿Pero qué pasa ahora, Vanesa?
VANESA: ¿Qué qué pasa? (Señalándose el reloj). ¡Pasa lo de siempre!. Que es ya la hora y me tengo que largar a mi clase de informática! ¡Se acabó la ficción, se acabó el teatro!
CRISTINA: ¡Reconchos, cómo pasa el tiempo, si yo tenía que estar también mi clase de acuarela!
SONIA: ¡Y yo en mi lección de guitada!
PAULA: ¡Anda, si yo ya me he trincado media hora de ballet!
PEPÓN: ¡Mi clase particular de francés, mi padre me mata!

EVA( Ante el amago de desbandada general): Un momento, un momento, quietos todos donde estáis! Que digo yo, colegas, que por qué...no nos tomamos un día de relax... un día...en blanco, de no hacer lo que se dice nada. Na-de-ná ( Recalcando).
CRISTINA: ¿Na-de-ná?
EVA: Na-de-ná. Paramos el reloj y nos paramos nosotros.
YOLANDA: ¿Nos paramos?
 EVA: Eso es. Nos paramos. Nos tumbamos a la bartola o nos ponemos...nos ponemos a jugar sin parar.
CHELO: Eso suena bien, sí señor. O nos paramos o no paramos de jugar.
YOLANDA: Pero jugar...¿a qué?
EVA: ¡A pegar puntapiés, lo mismo que Vanesa hace un momento en el teatro!


(Todos los actores en el proscenio y frente al público, se disponen a cantar y a bailar el número de coral con que se cierra la comedia). El ritmo del RAP encaja a las mil maravillas para ir desgranando todos los versos.

Que quede  bien cla,
respetable pu:
no nos da la ga
de hacer ná de naá.
-¿Ni poco ni mu? .(VANESA Y EVA)
¡Ni poco ni ná! (SONIA Y PAULA).
¿Ha quedado cla?

( VANESA, PAULA, SONIA, y EVA).
Se acabaron las prisas
Se terminó el estrés,
¡no quiero hacer mil cosas,
ni veinte, ni diez, ni tres,
ni dos, ni una, ni nada! (CRISTINA Y CHELO)

Hoy mi único deber
Es no tener más deberes
Que atizar un puntapié (YOLANDA Y PEPÓN).

( YOLANDA, CRISTINA, CHELO, Y PEPÓN).


A los deberes de clase: ¡PUNTAPIÉ! (VANESA).
Y a las lecciones de inglés: ¡PUNTAPIÉ! PAULA).
Y a las de piano y guitarra: ¡PUNTAPIÉ! (SONIA).
Y a la clase de ballet: ¡PUNTAPIÉ! (YOLANDA).
Y  a la de óleo o acuarela: ¡PUNTAPIÉ! (CRISTINA).
Y a las de barro y papel: ¡PUNTAPIÉ! (CHELO).
Y a los cursos de informática (PEPÓN).
Y al rollo de Internet: ¡PUNTAPIÉ!(EVA).

Y al tiempo y al destiempo,
Y a cualquier otro quehacer
Que no sea tener tiempo
Para pegar PUNTAPIÉS.
(YOLANDA, CRISTINA, CHELO, Y PEPÓN).

( Corte y transición)

¿Ha quedado cla,
respetable pub? (VANESA Y EVA).
¡No nos da la ga
de hacer na de ná!.(SONIA Y PAULA).
-¿Ni poco ni mu? .(VANESA Y EVA).
-¡Tan sólo...TEÁ! (SONIA Y PAULA
-¿Tan sólo TEÁ? (SONIA Y PAULA
-¡Nada más TEÁ!  VANESA Y EVA).

(VANESA, PAULA, SONIA, y EVA).

Teatro que ahora termina
Pero volverá a empezar,
Que si ahora el telón se cierra
En muy breve se abrirá.
¡El TEÁ, querido PU,
dura por siempre jamás!”

(VANESA, PAULA, SONIA, EVA,  YOLANDA, CRISTINA, CHELO, Y PEPÓN)


"Si un día el teatro muriera, nacería al día siguiente cuando un niño, en un desván, se vistiera con ropajes antiguos, jugando a convertirse en otro personaje",    JOAN BROSSA, poeta. 
   




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