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lunes, 6 de abril de 2026

ALUMNUS DIXIT: LA MUJER EN LA HISTORIA Y LA SOCIEDAD ACTUAL

  Vivimos en una sociedad en la que existen varios debates, pero durante muchos siglos ha estado rondando por nuestras mentes las mismas preguntas, ¿tiene la mujer los mismos derechos y deberes que el hombre? ¿Conseguiremos la igualdad total de género?

  Si echamos la vista hacia atrás observando los antiguos derechos de las mujeres y los comparamos con lo que se nos permite hacer actualmente, podemos darnos cuenta de todo lo que hemos avanzado en nuestra sociedad como personas. Dando por sentado que esto varía según la cultura de cada país y la ideología de cada uno, y esto es demostrado por las elevadas cifras de violencia de género en los últimos años. Sin embargo, muchas organizaciones luchan con el objetivo de que estas desigualdades acaben cuanto antes. Aquellas mujeres que se encuentran dificultades en sus vidas cotidianas por el hecho de ser mujeres deberían seguir luchando incansablemente para lograr lo que les pertenece, y no se los merece como mujer (que también, sino como personas que son. 

Y por esta razón, opino que el 8 de marzo debería seguir siendo el día internacional de la mujer, para recordar los sufrimientos, dificultades y los martirios que algunas como nosotras se vieron obligadas a aguantar en el silencio. Creo que este día, este 8 de marzo se necesita para seguir luchando por nuestros deberes. 

Lucía Carrasco Pantoja, alumna de 4º ESO B.

lunes, 3 de marzo de 2025

LEYENDAS TRADICIONALES Y URBANAS


    Hoy voy a escribir una entrada sobre las leyendas, un aspecto que parece producir enorme interés en nuestro alumnado. Comentaré  algo al respecto y después, nos centraremos en ciertas leyendas locales de los pueblos de nuestro alrededor, en este caso, de Ribera del Fresno, Puebla del Prior, Villafranca de los Barros, Hornachos, Llera e Hinojosa del Valle. Finalmente, recrearemos nosotros una propia. 

   La leyenda es un relato situado en un tiempo y en un lugar histórico, pero que incorpora elementos ficticios, a menudo sobrenaturales. Muchas de ellas se asocian a personajes históricos o religiosos. Los milagros de la Virgen son, por ejemplo, un tema habitual de las leyendas españolas. En ellas también abundan las hadas, los duendes y los fantasmas. Casi todas las localidades poseen leyendas relativas a la fundación de la población y sus lugares más destacados (castillos, fuentes, cuevas…). Algunas de ellas son, por ejemplo, la de El último rey godo, El conde Fernán González, La condesa traidora, Los siete Infantes de Lara, Los amantes de Teruel, La Serrana de la Vera, La Chancalaera hurdana...  Y, por último, que la actitud del narrador de leyendas y su público es muy variable: pueden narrarse con absoluto convencimiento o con consciencia de su carácter ficticio. Un magnífico ejemplo de este tipo serían las leyendas becquerianas. Recomiendo pinchar en las siguientes direcciones para la lectura de algunas de ellas y la tertulia literaria que realizamos en nuestro centro: 

http://tertuliasdelmelendezvaldes.blogspot.com.es/2013/09/leyendas-de-g-adolfo-becquer.html

http://tertuliasdelmelendezvaldes.blogspot.com.es/2013/03/vi-tertulia-literaria-leyendas-de.html 

  Las leyendas cuya acción transcurre en nuestros días reciben el nombre de leyendas urbanas o contemporáneas. Muchas de estas historias tienen un origen remoto, pero han sabido adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos para continuar vigentes: así, los espectros que antiguamente se aparecían a los jinetes que cabalgaban por lugares solitarios se han convertido en autoestopistas fantasmas. 

 Algunas de estas leyendas urbanas son por ejemplo: 

*      La archiconocida chica de la curva.
*      La fórmula secreta de la Coca-Cola, capaz de descomponer trozos de carne, desatacar tuberías, aflojar tornillos o como poderoso espermicida
*      El miedo escénico del Bernábeu, expresión acuñada por el locuaz Jorge Valdano en términos futbolísticos. 
*      Los cocodrilos ciegos en las alcantarillas de Nueva York. 
*      El hombre nunca llegó a la Luna. 
*      Elvis Presley, Hitler, Lady Di, Michael Jackson…están vivos. 
*      Los fantasmas que aparecen en los espejos (Bloody Mary).
*      Cierta página web mata a los que la visitan. 
*      Los objetos extraños encontrados en la comida. 
*      El tráfico ilegal de órganos, desde los tisis, el Sacamantecas o el hombre del saco. 
*      Una momia egipcia causó el hundimiento del Titanic. 
*      La famosa del monstruo del Lago Ness. 
*      Es peligroso lamer los sobres o los sellos (me viene a la memoria la excelente novela de Umberto Eco, El nombre de la rosa)
*      Los coches sin luces por las carreteras que no has de realizarle un cambio de luces y si lo haces, te perseguirán hasta echarte fuera del andén
*      Shakespeare que yace junto a sus obras inéditas o que sus obras en realidad no son suyas. 


Leyenda tradicional de Ribera del Fresno

    En el término municipal de Ribera del Fresno (Badajoz), a unos ocho kilómetros aproximadamente, se encuentra un antiguo cortijo abandonado llamada “Cortijo Bonito”. Según la tradición popular, uno de los terratenientes más ricos de Badajoz decidió construir en el siglo XIX el cortijo con todo tipo de lujos, desde una escalera de mármol hasta grifos de plata. Pues bien, pocas semanas antes de terminar la construcción, su madre le dijo:”Hijo mío, por fin vas a terminar algo en tu vida”. Es entonces cuando el cacique decidió  paralizar la obra, dejando el cortijo abandonado sin terminar, por lo que muchos lugareños empezaron a desmantelarlo y saquearlo, viéndose a día de hoy el cortijo totalmente abandonado y destrozado, y en algunas de las casas más antiguas de Ribera podemos encontrar fragmentos del cortijo como algunas piezas de mármol o algún grifo antiguo.

Jesús Barroso Báez, alumno de 1º Bachillerato B.

La niña endemoniada de Villafranca de los Barros

  Una noche en el siglo XVI en una casa de Vilafranca de los Barros... Según consta en el acta de un manuscrito del siglo XVI encontrado en el antiguo ayuntamiento de dicho pueblo, una niña llamada Antonia Batista de casi cuatro meses de edad habló en perfecto latín con una voz ronca que no era la suya en presencia de sus padres, anunciando un suceso que más tarde sucedería, que la casa de Austria enloquecía (“Domus, austriaca, conteret, caput, tuum”). El acta consta con el testimonio de varias personas que decían que mientras hablaba, mostraba gran alborozo. También hay muchos testigos que afirman que cuando el padre de Carlos II "el hechizado" murió, redoblaron solas las campanas del santuario de Nuestra Señora de la Coronada. Y nunca más se supo nada de Antonia Batista ni de su madre.

Beatriz Pérez Borrego, alumna de 1º Bachillerato B.

   Si deseas escuchar la interesante historia, pincha en los siguientes enlaces (es preferible que lo hagas por la noche para darle más emoción): 




Leyenda tradicional de Puebla del Prior

    Se decía que en Puebla del Prior (Badajoz), exactamente en la iglesia, vivía una especie de “ser”. Éste salía en busca de niños que encontrase por las calles del pueblo pasadas las doce de la noche. Los padres los encerraban en casa, era la única forma de sobrevivir. Algunas veces este ser había visto sido por agentes de policía. Éstos le iluminaban para ver el rostro del asesino de tantos inocentes, pero al iluminarle solo se veía una especie de sombra. Era la sombra de un humano. Estaba obligado a hacer esto ya que si no moriría. No le gustaba lo que hacía pero no tenía alternativa. 
   En una noche de celebración nuestro misterioso personaje tocó la campana de la iglesia. Todos los estaban en la plaza de la iglesia se aterrorizaron al verlo subido allí. Con una especie de tinta espesa escribió en el recinto sagrado las palabras “lo siento” y saltó desde el campanario en un intento de suicidio. Todos observaron como antes de llegar al suelo se convirtió en polvo.     
   Nunca más apareció ni se supo nada de él.  

                  Leyenda tradicional de Llera

  Cuentan los ancianos de este pueblo que en la Huerta del Bonar hay un manantial de agua rica y abundante gestionada por un moro. Este hombre vendía sus hortalizas y demás productos de la huerta, y cuando llegaba con el dinero a la huerta la guardaba en un pellejo de un toro. Lo tenía enterrado al lado del manantial.  
  Pasado unos años el moro muere y lo entierran entre la fuente y un nogal y donde daba la sombra del nogal, ahí estaba enterrado el pellejo del toro con el dinero. 
  Un hombre del pueblo compró la huerta para ir a echar el día. Una vez con un arado con las mulas se encontraron el pellejo del toro. De repente comenzó a ver monedas de plata y de oro. Decían que en la casa del moro encima de la puerta había un mapa enterrado en la pared. Y por eso le dicen la fuente del moro, porque hay una fuente con un arco que hizo el moro y porque estaba el dinero allí. 

 Otra leyenda de Llera es que el cabril es un cerro cubierto de jara y entre esa jara se supone que hay una galería cuya entrada está tapiada con rollos del río. En ella se encuentra con una mujer con muchos años pero se conserva como una mocita joven. La joven se aparece, según cuentan los viejos a las personas mayores que sale el día de la noche de San Juan, a esperar a ver que personas van a buscar el tesoro, y la mocita le dice: tienes que superar las pruebas que voy a presentar que son: un toro, una serpiente, y por último, un fuego. Si superas esas pruebas los rollos río que hay en la puerta de entrada se caerán y podrías entrar a coger el tesoro y tu vida cambiaría para siempre hasta el día que mueras. 

    Joaquín González Siñuela, alumno de 3º ESO C. 
   
         Leyenda tradicional de Hornachos

  Cuenta la leyenda que la fuente de los cristianos era el único lugar donde los cristianos podían recoger agua, lavar sus prendas y cuidar sus huertos, ya que el resto de fuentes y pilares del pueblo estaban contaminados por los moros. 
  Se dice también que en la fuente de los moros, en el hueco lateral derecho, hay un pasadizo por el que los moros bajaban desde el castillo hasta la fuente y contaminaban el agua para que los cristianos no pudieran usarla. De este modo, lograron hacerse con el control de la fuente. 

 Abel Pintado Rebollo, alumno de 3º ESO C. 
 
 La leyenda cuenta que Hércules fundó Hornachos tras refugiarse en la Cuenca de Pinos, llamado Cueva de Toros, donde sacrificó toros a la diosa Fornacia tras derrotar a Zenón. 
  Fascinada por la región, construyo fortificaciones, protegió a la comunidad enfrentado bestias salvajes y les enseñó habilidades prácticas. También dejó la piel del león de Nemea como símbolo protector y descubrió una fuente mágica con propiedades curativas. 
  Esta leyenda adopta la figura de Hércules al folklore local, fortaleciendo la identidad cultural de Hornachos. 

   Andrea Mancha Godoy, alumna de 4º de la ESO B. 

   En las ruinas del antiguo convento de San Francisco, persiste una leyenda que se ha transmitido oralmente de generación en generación. Según el relato, un monje que vivía en el convento en tiempos pasados rompió sus votos religiosos al enamorarse de una mujer del pueblo. Este amor, considerado un pecado en su época, fue descubierto por sus superiores, quienes lo condenaron al aislamiento dentro de las mismas paredes que una vez le sirvieron de refugio. 
   El monje, atrapado en la celda entre la culpa y el sufrimiento, murió en soledad, pero su espíritu nunca abandonó el lugar. Desde entonces, las personas que lo visitan afirman haber escuchado pasos, gritos y sonidos de puertas que se cierran sin explicación. Otros aseguraron haber visto la figura de un hombre encapuchado especialmente durante la noche. Estos fenómenos han mantenido viva la historia, dando al convento un aire de miseria que lo distingue de otros. 
   Aunque el edificio cayó en el olvido, sigue siendo un punto de interés tanto como para los locales como los visitantes. 

  Elena Orozco Orozco, alumna de 4º de la ESO B. 

         Leyenda tradicional de Hinojosa del Valle

  En el cortijo de La Ponderosa vivía una familia, dos padres, un niño y una niña. A la niña le encantaba tocar el arpa y los padres siempre le andaban diciendo que tuvieran cuidado con el pozo. 
   Un día la niña se cayó al poso y su hermano se la encontró, fue corriendo a contárselo a sus padres pero se los encontró muertos por las cuerdas del arpa. 
  Actualmente se supone que el fantasma de la niña sigue deambulando por el cortijo, aunque ahora hay ovejas. 

  Lucía Rosario Sánchez, alumna de 3º ESO C. 

    El sanatorio de Palomas fue construido a finales del siglo XIX y principios del XX, se cree que fue diseñado por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor también de la Plaza de España de Sevilla. 
    Se trata de un palacete rural de estilo modernista que intenta adoptar sus formas a los de un castillo medieval. Sus primeros propietarios fueron los familiares del Marqués de Valderey, y simplemente se trata de un lugar de ocio y recreo para dicha familia que poseía gran poder económico. 
    Originariamente contaba con diecisiete habitaciones, y varios salones, todos ellos con chimenea, además de cuatro cuartos de baño y cocina, situados alrededor del patio central, desde donde se accedía también a una capilla de gran interés artístico que aún se conserva. 
    Casi al final de la Guerra Civil, hacia 1938, el edificio fue cedida por la familia propietaria al Estado para ser utilizado como Sanatorio para enfermos de tuberculosis. Fue ampliado y redistribuidas sus habitaciones para poder adoptarlo como un centro sanitario. Nos consta que en 1940 ya había ingresados en tratamiento 111 personas. Fue usado como tal hasta la década de los sesenta, y así en 1960 aún tenían 81 pacientes ingresados. 
     Poco después, regresó a manos de los propietarios y quedó abandonado, y prácticamente no volvió a ser habitado. Aún se desconoce el motivo de su abandono, y aunque se ha hablado en muchas ocasiones de darle algún otro uso nunca llegaron a materializarle las ideas propuestas. Su anterior aunque deteriorado, aún se encuentra en un gran estado de conservación, sobre todo, el edificio principal. 

   José Luis Chaves González, alumno de 4º de la ESO B. 

   En un pequeño pueblo de Badajoz, Palomas, se desató una tragedia que dejó marcado a todo un pueblo. El 6 de diciembre de 1989, Ángel Luis de 19 años y Marcelino de 18, murieron ahogados en el río Matachel, tras ser perseguidos por la Guardia Civil, que se negó a ayudarlos. 
   Junto a ellos, otros dos jóvenes, Bibiano (hermano de Ángel Luis) y Dámaso, huían temerosos de la represión por cazar furtivamente, una práctica común entre los jornaleros en paro que, como ellos, intentaban sobrevivir en una tierra sin trabajo. 
    En la finca del Madroño y el Redrojo, donde los jóvenes fueron avistados, siete Guardias Civiles de paisano perseguían a los furtivos, pero en lugar de socorrerlos se limitan a observar cómo se precipitaban al río. Bibiano logró salvarse tras quedar atrapado en unas zarzas, vio cómo su hermano y su primo desaparecen en las aguas. 
   "Se han tirado tres y han salido uno", decía uno de los Guardias Civiles, mientras que Dámaso era detenido y maltratado. 
  Al final, el cuerpo de Ángel Luis apareció cuatro días después, y el de Marcelino, once días más tarde. 
    Mientras la familia luchaba para hacer justicia a la Guardia Civil, apoyada por las autoridades, intentaba ocultar la tragedia. 
    El río Matachel, que un día fue escenario de amor en los versos de José Agustín Goytisolo, se convirtió en la tumba de dos jóvenes que no hicieron más que intentar sobrevivir. 

  Ana Carrasco Hidalgo, alumna de 4º de la ESO B. 
     


   Ahora te toca a ti, debes redactar una leyenda. Para ello puede hacer dos cosas: partir de una leyenda que ya conozcas (sirven las ya propuestas) o inventártela tú solo. La leyenda que escribas debe tener las siguientes características: 

a) Debe tener tres partes, distribuidas en tres párrafos: introducción, desarrollo y enlace. 
b) Debes utilizar, como conector para introducir la leyenda, uno de los que te proponemos a continuación (recuerda que las leyendas se transmitían oralmente , de generación en generación...): "Cuenta la leyenda que..."; "Cuenta los más ancianos del lugar que...";"Cuentan los abuelos a sus nietos que..."
c) Debes mezclar lo real con lo imaginario
d) Cuida la ortografía y la expresión. 
e) Presenta tu trabajo final de una manera original (puedes añadir dibujos, cartulinas...).



  

lunes, 27 de enero de 2025

PREGUNTAS SOBRE "REDES" E "INVISIBLES" DE ELOY MORENO

1) ¿Quién es Alex? ¿A qué se dedica? ¿Dónde se sitúa su empresa? ¿Por qué crees que lo persiguen? (páginas 12, 13, 14 y 15)
2) ¿Qué es lo que ocurre en el aula cuando estás tres días sin dormir? (página 21) 
3) "He visto anuncios de ropas, de móviles, de fundas de móviles, de zapatillas, de viajes, de bolsos, de maquillaje, de aumentos de pecho, de mochilas, de maletas, de ordenadores, ¿de almohadas? Debe de ser porque el otro día en esa estuvimos hablando de eso y el micrófono lo captó. Al final me he comprado una funda nueva para el móvil, aunque no me hacía falta". ¿Qué crees que le pasa a nuestra protagonista? ¿Os sucede también a vosotros? (página 22)
4) ¿Qué es lo que pasa a nuestra protagonista? (página 23)
5) ¿A qué se dedica el padre de nuestra protagonista? (página 28)
6) ¿Qué cree el presidente de Meetens con respecto a Álex? (páginas 32, 33 y 34)
7)  "Y, por supuesto, toda la aplicación se maneja por voz y tacto, nada de escribir, nada de texto. Es interactiva e intuitiva. - Menos en los de mis hijos- dice el presidente de la compañía (páginas 39, 40 y 41). ¿Qué opinas sobre la red social de Kidmeet?
8) ¿Quién tuvo una relación con Betty antes que la de Álex? (páginas 45y 46)
9)  ¿Qué es lo que le sucede a la empresa Meeteen que todos quedan impresionados? (página 50)
10) ¿Por qué crees que se ha enamorado Álex de Betty? (página 56)
11) ¿Qué es lo que pretenden sacar al mercado por parte de la fábrica de Meeten? ¿Qué es lo que se apuestan? (página 58)
12) ¿Qué animal ofrece la hija del presidente de Meeteen para que sea tendencia en las redes? (página 57)
13) ¿Qué función tienen los llamados "influencers"? (página 63)
14) Cuenta por qué se separaron Betty y MM (página 64)
15) ¿Quién es Kiri? (página 65)1) 
16) ¿Qué piensas de los llamados "influencers" y de la empresa Meetten? Por ejemplo, "Tenemos que hablar con los "influencers" más importantes de cada zona del país y enviarles uno de estos y, por supuesto, pagarles bien, muy bien. Que los lleven en los próximos directos, que los lleven a clase...Vamos a vender miles de estos artilugios" (página 58) "Si les dijéramos que la moda es pintarse la nariz de azul, lo harían; si les dijéramos que la moda es ponerse un parche en el ojo, lo harían...Si lo hacen los "influencers", ellos lo harán" (página 63)..
17) ¿Quiénes son las que interrogan a Betty? (página 53).
18) ¿Cómo le fue a Betty en su anterior con MM? ¿Cómo era su amiga Kiri? (página 64 y 65)
19) ¿Cómo se llegaron a conocer Álex y Betty? (página 67)
20) ¿Creéis que las redes sociales pueden acabar con una persona? (página 72)
21) ¿Cuál es el mote que le ponen a la profesora? (página 72)
22) Cuéntame lo que le sucede a la chica del pelo violeta o Xaxa (página 90, 94 y 96)
23) ¿Cómo se llama el asistente virtual o dispositivo inteligente que está en la casa de Betty? (página 92)
24) ¿Qué es lo que ocurre a Betty con respecto a Álex? (página 102)25) ¿Qué fotos le manda Betty a Alex? ¿Qué le sucederá a ella? (página 103)
26) ¿Qué piensas de lo que le ocurre a Xaxa? Me refiero a esta afirmación de Eloy Moreno: "Xaxa destapa el bote y con un pequeño pincel se pasa el líquido por la uña. Ahora todas a comprarlo, idiotas, piensa" (página 109).
27) Es curioso cómo la juventud lo quiere todo ahora, no después. ¿Cómo pasa eso en la página 109? "Venga, todos a comprar esa chaqueta que ni siquiera a mí me gusta, venga como ovejas, como si ninguna de vosotras tuviera gusto propio. ¿Hay algo más cutre que comprar la misma ropa que lleve una influencer? ¿La misma que van a llevar cientos de personas, como ovejas en un rebaño? Se pregunta Xaxa mientras es ella misma la que la promociona en sus redes" (página 110)
28) ¿Qué piensas de esta afirmación de Eloy Moreno? "Ahora mismo está viendo un vídeo donde tres hombres están con una mujer que parece disfrutar con todo lo que le hacen. Piensa si eso le gustara a alguna de las chicas de su clase. Seguramente sí, asume" (página 112)
29) ¿Qué opináis sobre los padres de Xaxa? (página 114) ¿Crees es feliz Xaxa? (página 115)
30) ¿Quién es el Mocos? (página 116) ¿Qué es lo gusta a Kiri? (página 117) Todo el mundo está deprimido. ¿Qué piensas sobre la salud mental?
31) ¿Qué es lo que le ocurre al protagonista de "Invisibles" de Eloy Moreno? (página129)
32) ¿Qué es lo echa de menos en su relación el protagonista principal de "Invisibles"? (página 135) ¿Qué es lo que le ocurre a nuestro protagonista principal de "Invisibles? (página 135)
33) ¿Qué es lo que ve Betty en su móvil y qué le hace ser famosa? (página 139)
34) ¿Qué es lo que vale ganar más dinero a la empresa Meeteen? (página 143)
35) ¿Qué es lo que ocurre a Zaro? (página 146 y 147)
36) ¿Quién es el chico de nueve dedos y medio? (página 152) Cuenta qué paso con el tema del accidente (página 152)
37) ¿Qué es lo ocurrió a MM después del accidente? (página 152)
38) ¿Qué es lo que ocurre a Alex y a Betty con el tema de las fotos? (página 155) ¿Qué opináis sobre el tema de las fotos al subirlas a la red? 
39) ¿Qué es lo ocurre tanto a MM como al protagonista de "Invisibles"? (página 158 y 159)
40) "¿Sabes cuánta gente vive de las redes sociales en Internet? Poca, muy poca. Sí, hay unos cuantos que durante un tiempo pueden vivir de eso, pero la mayoría..""No te imaginas la cantidad de depresiones, ansiedad... que genera el tener que estar siempre publicando para que una marca te contrate, para que no se olviden de ti, no te imaginas lo destructivo que puede ser eso de depender de los likes" ¿Qué piensas sobre los influencers? (página 160)
41) ¿Qué es lo que ocurre al niño que se cae del tobogán? (página 167) ¿Qué es lo que pide MM al chico invisible? (página 169 y 170)
42) ¿Qué es lo que ocurre ahora a Betty? (página 174 y 175)
43) ¿Qué es lo que ocurre al llamado Mocos? (página 178) ¿Por qué medio se destaca el tema del bullying o acoso escolar? (página 178)
44) ¿Cuál es el problema al que se enfrenta un profesor en el instituto al ver a Xaxa? (página 194)
45) ¿Cuáles son los seguidores de Alex? (página 200)
46) ¿Quién es Amanda? ¿Qué le sucede a ella? (página 201 y 202)
47) ¿Qué es lo que le ocurre a la Profebotella? (página 203, 206 y 207)
48) ¿Con cuántas chicas ha estado Alex diariamente e interactuando? (página 204)
49) ¿Qué piensas de lo que ocurre algunas familias como la de Xaxa? Me refiero "a aquellas familias que muestran una vida ensayada a través de las pantallas.." (página 211)
50) ¿Qué crees que oculta Alex en su relación con Betty? (página 216, 217 y 218)
51) ¿Por qué crees que MM quiero volver con Betty? (página 220)
52) Todo el mundo sabe algo de Betty. ¿Por qué crees eso? "Vive en un sexto piso. Lo sé porque el otro día se le ocurre hacer un vídeo dentro del ascensor contando que volvía agotada a casa porque había estado de compras todo el día y se escuchó la voz automática que decía: ha llegado al sexto piso. ¿Todo eso se puede saber por las redes sociales? Preguntas sorprendida Kiri" (página 222)
53) ¿Cuál es la chica que no tiene redes sociales? (página 223)
54) Cuenta la relación amorosa entre Alex y Betty, cómo se declaran su amor (página 226)
55) ¿Quiénes son Marta y Alejandra? (página 230 y 231)
56) Cuenta por qué le llaman el Mocos a este chico (página 238 y 239)
57) ¿Qué le ocurre a Kiri y al chico invisible? (página 240 y 241)
58) Cuenta lo que le sucede a Xaxa en su canal ( páginas 246, 247 y 248)
59) ¿Por qué crees que persiguen a Alex?  (página 255)
60) Explícame esto: "Pero...dice por fin una Betty que poco a poco se levanta de la cama...pero...me he enamorado de alguien que no es real". ¿Qué relaciones tiene Betty con Alex?
61) ¿Qué tiene ver con el tema de la inteligencia artificial la red de Meeteen?
62)¿Qué pasa al final con Kiri y con el chico invisible? (página 278)
63) ¿Qué le ocurre al final a la chica de pelo violeta o Xaxa? (página 278)
64) ¿Qué le ocurre al final a la Profebotella?¿A Betty?  ¿Al influencer ya adulto? (página 277)
65) ¿Qué os ha parecido el final? Pues lo cambias de alguna manera. Escribe también una carta a eloymoreno@gmail.com o a su Instragram: eloymorenoescritor67) ¿Qué os ha parecido el final? Pues lo cambias de alguna manera. Escribe también una carta a eloymoreno@gmail.com o a su Instragram: eloymorenoescritor.

Del libro de "Invisibles" de Eloy Moreno.


1) ¿Por qué crees que Eloy utiliza a Batman y a Superman en el inicio del libro?
2) ¿Y la carátula tiene algo que ver con lo que después se va a desarrollar en el libro?
3) ¿Por qué hace referencia a un dragón gigante?
4) ¿Quién es el que narra en el primer capítulo? ¿Qué le pasa a su espalda? (página 12). 
5) ¿Qué es lo que ocurre al protagonista con respecto a los sonidos? (página 19).
6) ¿Por qué crees que no puede dormir el protagonista? Pon algunos ejemplos (páginas 21 y 23). 
7) ¿De qué accidente habla el protagonista? (página 23).  
8) ¿Por qué hace referencia a su propia mano el protagonista? (páginas 26 y 29). 
9) ¿Por qué crees que el autor hace referencia a que seamos "invisibles"?
10) ¿Cómo se siente esa madre? (página 30 y 31).
11) ¿Qué es lo que gusta a nuestro protagonista? (página 53).
12) ¿Quién es Luna? ¿Qué edad tiene? ¿Qué se le ha perdido? (página 57 y 58).
13) ¿Quién es Kiri? ¿Qué relación tiene con el protagonista? ¿Cuál es su comportamiento? (página 64).
14) ¿Quién es Zaro? Cuenta su anécdota con las dos bicicletas (página 68). 
15) Cuenta lo que le ocurre al protagonista con su padre (página 69 y 70).
16) ¿Con quién está hablando nuestro protagonista? (página 75).
17) ¿Quiénes son los monstruos? (página 76). 
18) ¿Quién es el de los superpoderes y por qué? (página 76). 
19) ¿Por qué se quiere convertir en dragón? (página 85).
20) Cuenta cómo fue ese día que tuvo un examen de matemáticas un viernes a última hora (páginas 89 y 90).
21) ¿Qué es lo que ocurre al no quiere trabajar y al que suspende en el Instituto? (página 91). 
22) ¿Cómo iba Kira el día del examen? (página 94). 
23) ¿Eres de los que llevan los libros o apuntes antes del examen? ¿o por el contrario, no repasas nada antes de hacer un examen el día posterior?
24) Como valoras lo que nos afirma el propio Eloy Moreno: "Es importante no ser demasiado listo en el colegio, así uno pasa más desapercibido, es mejor ser de los mediocres, no destacar ni por arriba ni por abajo. De hecho creo que al vago se le valora mucho más que al que se esfuerza, bueno, al menos eso dice mi padre".
25)  ¿Qué es lo que pide el que sienta detrás de nuestro protagonista? (página 99)
26) ¿Cómo se llamaba el capítulo que viene después? (página 101)
27) ¿Qué opinas sobre lo que el narrador pone en el libro? "No, no, no, no, no... dos letras que, como una metralleta, golpean en la mente que no tiene herramientas para tolerar la frustración" "En realidad lo que más le preocupa no es el suspenso, pues sabe que, al final, sus padres le darán el móvil, y la paga, y la moto, y todo lo que haga falta; lo que más le molesta es ese no".
28) ¿A quién le gusta nuestro personaje principal? ¿De quién crees que está enamorado? (página 109, 110 y 111)
29) ¿Por qué teme coger el móvil en aquellos momentos? ¿Quién le amenaza?  (página 111 y 112)
30) "Y llega el lunes sobre un chico que no tiene ganas de ir a clase". ¿Te sientes igual que nuestro protagonista? (página 114)
31) ¿Quién es el chico con nueve dedos y medio? (página 116)
32) ¿Por qué crees MM se comporta así?  (página 116 y 117)
33) ¿Qué nota obtuvo MM en el examen de matemáticas? ¿Y el de nuestro protagonista principal?  (página 122)
34) ¿Qué le quita MM a nuestro protagonista y qué simboliza? (página 126 y 127)35) ¿Cómo crees que se siente el protagonista al estar tan rojo cuando le tiran un trozo de vida al suelo? (página 128)
36) ¿Con quién se identifica nuestro protagonista con el tema de los superhéroes a través del móvil? (página 130)
37) ¿Qué es lo que piensa de sus amigos? (página 131 y 132)
38) ¿Qué es lo que le ocurrió con el llamado "veneno para ratas"? (página 133 y 134)
39) ¿Qué es lo que pasa con el tema del profesor? (página 136)
40) "Pues le duele más la vergüenza que los golpes". ¿Puedes explicarme esto? (página 139)
41) ¿Cuándo es feliz el protagonista? (página 143)
42) ¿Cuál es el comportamiento de la profesora de Literatura al corregir su examen? (página 144 y 145)

43) Cuenta lo que ocurrió a nuestro protagonista con los avisperos. 44) ¿Qué opináis sobre la emisión de un vídeo, vía móvil, a través de los adolescentes hoy en día? (página 161).
45) ¿Cuánto tiempo estuvo en su casa nuestro protagonista por la picadura de unas avispas? (página 164)
46) ¿Quién es el que lleva consigo la ira, el odio, la envidia y la rabia? (página 167)
48) ¿Quién es el chico que tiene nueve dedos y medio? (página 167) ¿Qué le ocurrió con su padre?
49) Di lo que pasó en la clase de inglés (página 170).
50) ¿Quién es Betty? (página 170) ¿Qué es lo que ocurre a nuestro protagonista? (página 171)
51) ..."el único que puede pegar a su novia es él". ¿Qué opinas al respecto? (página 174)
52) Comenta lo que ocurre a nuestro protagonista principal al ir al baño (página 183). 

53) ¿Qué es lo que le cuenta una profesora a la directora? (página 188)54) ¿Qué es lo que le ocurre a MM cuando llega a dirección? (página 201)
55) ¿Qué es lo que le ocurre a nuestro protagonista principal en las páginas 206 hasta la 211?
56) ¿Qué es lo que puso la profesora de literatura? (página 219)
57) ¿Quién era el guerrero cobarde, quién era la ardilla y quién era el dragón? (página 220)
58) ¿Quién es la que se identifica con nuestro personaje principal? ¿O quién le pasó lo mismo? (página 228)
59) ¿Qué es lo que tiene la profesora en la espalda? (página 230)
60) Haz un resumen del cuento que relata la profesora de literatura (páginas 232 y 234)
61) ¿Cuál es la palabra que pone la profesora en la pizarra? (página 245)
62) ¿Qué piensas sobre lo que dice la profesora de literatura con respecto a los "empollones"? ¿A quién le debemos esto de Google o de WhatsApp? ¿O por ejemplo, cuándo compráis algo por Internet o cuándo utilizáis el GPS para guiaros?
63)  "Nunca subestimes el destino y, sobre todo, nunca os riáis de alguien que el día de mañana puede salvaros la vida" ¿Qué opináis al respecto? (pagina 251)
64) ¿Qué le sucedió a MM cuando tenía 7 años? ¿A quién le debe la vida?
65) ¿Qué es lo que ocurre a nuestro protagonista con MM? (página 260)
66) ¿Cómo se llama la hermana de nuestro protagonista? (página 265)
67) ¿Qué es lo que ocurre a nuestro protagonista principal? (página 274)
68) ¿Quién es realmente el dragón? (página 288)
69) ¿Qué es lo que le sucede a nuestro protagonista? (página 289)
70) ¿Qué clase de sociedad hemos construido? ¿Cuándo nos volvimos monstruos? ¿A qué hace referencia estas alusiones? (página 294)
71) Cuenta el final de la novela (página 298 y 299).













miércoles, 8 de enero de 2025

REPRESENTACIÓN TEATRAL DE "BAJARSE AL MORO" DE JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS


 BAJARSE AL MORO DE JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

 

REPARTO (por orden de intervención):

 

CHUSA: África Vera Jiménez. 

ELENA: Mari Carmen Cuello Pereira. 

JAIMITO: Eneko Silva Pavón.

ALBERTO: Mario Aguado de la Corte.

DOÑA ANTONIA: María Castaño Cumbreño. 

ABEL: José Cabanillas Granado. 

NANCHO: Gonzalo Mancha Godoy. 

VOZ EN OFF: Valero García Cuéllar. 

 

ACTO PRIMERO

 

ESCENA PRIMERA 

 Habitación destartalada en una calle céntrica de Hornachos. Posters por las paredes y un colchón en el suelo cubierto de almohadones. En un rincón una señal de tráfico, y en el otro una jardinera municipal. Sobre ella una jaula con un hámster. En el centro una mesita y unos sillones de mimbre de antes de la guerra. Además hay tiestos y otros cachivaches inesperados. A la derecha, formando un recodo, se ve la puerta que da a las escaleras de salida a la calle. A la izquierda, una ventana por la que entran los ruidos de la ciudad. Y al fondo, una cocinilla, una puerta que da al lavabo, y otra que da a un cuarto pequeño. Por las paredes anda una flauta, un mantón de manila, unos bafles que no suenan, un armario, una colección de llaves, la cara de Lennon, el espejo de la Cenicienta y un horóscopo chino. Y, sin embargo, a pesar del aparente desorden, hay algo acogedor, relajante y bueno para lo que están mal de los nervios; porque es un lugar tranquilo y pacífico donde el caos que uno lleva dentro se encuentra lógico y con ganas de tomar asiento. Al comenzar nuestra historia, en escena está JAIMITO, un muchacho delgaducho de edad indefinida, haciendo sandalias de cuero. Suena “Los Chunguitos” en un casette. Es la una de la tarde y entra el sol por la ventana de la habitación. 

 

 (Se abre la puerta de la calle, y aparece la cabeza de CHUSA, veinticinco años, con cara de pan y gafas de aro). 

 

CHUSA: ¿Se puede pasar? ¿Estás visible? Que mira, esta es Elena, una amiga muy maja. Pasa, pasa, Elena. 

(Entra, y detrás Elena, con una bolsa en la mano, guapa, de unos veintiún años, la cabeza a pájaros y buena ropa). 

Este es Jaimito, mi primo. Tiene un ojo de cristal y hace sandalias. 

ELENA (Tímidamente): ¿Què tal?

JAIMITO: ¿Quieres también mi número de carnet de identidad? ¡No te digo! ¿Se pueden saber dónde has estado? No viene en toda la noche, y ahora tan pirada como siempre. 

CHUSA: He estado en casa de esta. ¿A que sí, tú? No se atrevía a ir sola a por sus cosas por si estaba su madre, y ya nos quedamos allí a dormir (Saca cosas de comer de los bolsillos) ¿Quieres un bocata?

JAIMITO (Levantándose del asiento muy enfadado, con la sandalia en la mano). NI bocata ni leches. Te llevas las pelas, y la llave, y me dejas aquí colgao, sin un duro…¿No dijiste que ibas a por papelillo?

CHUSA: Iba a por papelillo, pero me encontré a esta, ya te lo he dicho. Y como estaba sola…

JAIMITO: ¿Y esta quién es?

CHUSA: Es Elena. 

ELENA: Soy Elena. 

JAIMITO: Eso ya lo he oído, que no soy sordo. Elena. 

ELENA: Sí, Elena.

JAIMITO: Que quién es, de qué va, de qué la conoces…

CHUSA: De nada. Nos hemos conocido anoche, ya te lo he dicho. 

JAIMITO: ¿Otra vez? ¿Qué me has dicho tú a mí, a ver?

CHUSA: Que es Elena, y que nos conocimos anoche. Eso es lo que te he dicho. Y que estaba sola. 

ELENA (Se acerca a JAIMITO y le tiende la mano, presentándose). Mucho gusto. 


(JAIMITO la mira con cara de pocos amigos, y le da la sandalia que lleva en la mano; ella la estrecha educadamente). 

 

JAIMITO: ¡Anda qué…! Lo que yo te diga. 

CHUSA (A ELENA): Pon tus cosas por ahí. Se va a quedar a vivir aquí. 

JAIMITO: Sí, encima de mí. Si no cabemos, tía, no cabemos. A todo el que encuentra lo mete aquí. El otro día al mudo, hoy a esta. 

CHUSA: No seas borde. 

ELENA: No quiero molestar. Si no queréis, no me quedo y me voy.

JAIMITO: Eso, no queremos. 

CHUSA (Enfrentándose a él): No tiene casa. ¿Entiendes? Se ha escapado. Si la cogen por ahí tirada.. ¿Dónde va a ir? No ves que no sabe, además. 

JAIMITO: Pues que haga un cursillo, no te jode. Yo lo que digo es que no cabemos. Y no digo más. 

CHUSA: Solo es por unos días, Hasta que se baje al moro conmigo. 

JAIMITO: ¿Qué se va a bajar al moro contigo? Tú desde luego tienes mal la caja. 

CHUSA: ¡Bueno! (Se desentiende de él): ¿Quieres un té, Elena?

ELENA: Sí, gracias; con dos terrones. 

 

(Se sienta cómodamente para tomar el té. JAIMITO la mira cada vez más preocupado, y CHUSA canturrea desde la cocina mientras calienta el agua). 

 

JAIMITO: ¿Y por qué va a llevarla? Quieres que nos cojan, ¿no?

CHUSA: Será que me cojan a mí, porque a ti, ahí sentado…

JAIMITO: Oye, no sé a qué viene eso. Sabes muy bien que no voy por lo de la cara sospechoso. Pero yo vendo, ¿no? ¿ O me echas algo en cara?

CHUSA: Lo único que te digo es que se va a venir conmigo, para sacar pelas. Y ya está. 

JAIMITO: Pues que venda aquí si quiere, pero ir, no. Si es una cría. 

ELENA: Es que como quiero viajar…

JAIMITO: Pues hazte un crucero, tía. ¿Pero tú le has explicado do a esta de qué va el rollo? A ver si se cree que esto es ir de cachondeo con Puente Cultural. 

CHUSA. Tú no metas; eso es cosa mía. ¿Con mucho azúcar has dicho, Elena? 

ELENA: Dos terrones. 

CHUSA: Es que no tenemos terrones aquí. 

ELENA: Bueno, pues regular de azúcar. Es que engorda. Trae, me la echo yo. ¿Sacarina no tenéis?

CHUSA: No. 

ELENA: ¿Y la cucharilla, para darle vueltas?

JAIMITO: Trae, te voy las vueltas con el dedo. 

CHUSA (Cortándole): ¡Venga tú! (A Elena). Mete la parte de atrás de la cuchara (A JAIMITO). ¿Tú quieres?

JAIMITO (Seco). No. 

(Beben las dos mientras él, malhumorado, vuelve a su trabajo con las sandalias). 

ELENA: ¿Saco las cosas?

CHUSA: Sí. No las pongas ahí. Ese es el rincón de Alberto; no le gusta que le desordenen ni le toquen nada. Ya le conocerás luego. Está chachi, te va a gustar. Es muy alto, fuerte, moreno, con una pinta que te caes. 

ELENA (Al mirar al rincón de ALBERTO ve una porra sobre un mueble). Parece una porra (Se acerca y la coge). Oye, es igualita que la que llevan los…

JAIMITO (A CHUSA): Me vas a acabar metiendo en un mal rollo por tu alma de monja recogetodo que tienes. Bueno, ¿y las pelas para el billete?

CHUSALas pones tú, que para eso te quedas dándole a las sandalias mientras yo ando de safari jugándomela. 

JAIMITO: A ti hoy la goma de la olla no te cierra. ¿Quién organiza aquí, eh? ¿Y quién controla para que todo salga bien?

CHUSA): Santa Rita (A ELENA ahora, al verla con la porra en la mano). No toques eso; es de Alberto. Se mosquea rápido en cuanto nota que alguien ha andado ahí. Mete tus cosas aquí, en mi armario. 

ELENA: Es que es igualita. ¿Os habéis fijado cómo se parece a las que lleva la…?

JAIMITO (Cortándola): ¿Qué es eso?

ELENA: ¿Esto? Pues ya he dicho, estaba aquí, que se parece a las…

JAIMITO: No, eso. Eso que llevas debajo del brazo. 

ELENA: ¿Esto? El País. El País de hoy. ¿Por qué?

JAIMITO: Tú eres una tía tela de rara. ¿Por qué compras tú el periódico, a ver? ¿Estás buscando piso?

ELENA: Es que mi madre, siempre que me escapo, manda una foto a El País, con un anuncio para que me encuentren. A ver si ha salido...(Hojea al periódico ante la mirada sorprendida de los otros dos). Sí, mira, aquí está. 

JAIMITO: ¿Esta eres tú? Pues si te tienen que encontrar por la foto…

CHUSA: La verdad, no te pareces en nada. 

ELENA: Es de cuando era pequeña. Hace mucho que no me hago fotos. Salgo muy mal yo en las fotos. 

JAIMITO: Sí sales mal, sí. Tienes cara de loca. 

ELENA: Como estoy de frente...y luego el papel.

CHUSA (Leyendo el pie de la foto): “Vuelve a casa hija, que te perdono. Tu madre”. 

ELENA (Recortando el trozo de periódico): Hago colección. 

JAIMITO: ¿Y no tienes padre, o ese no te busca?

ELENA: No, padre no tengo. 

CHUSA: Yo tampoco tengo padre. Es mejor. 

 

(Se abre de pronto la puerta de la calle y entra a todo correr ALBERTO, el otro habiante del piso, vestido de policía nacional. Tienes unos veinticinco años, alto, y buen presencia. ELENA se queda blanca al verle). 

 

ALBERTO:  ¡La policía! ¡La policía, tíos! ¡Rápido, que vienen! ¡Tirar al wáter lo que tengáis! ¡Han salido de comisaría a hacer un registro, no vaya a ser aquí, que venían para esta zona! (En este momento se da cuenta de la presencia de ELENA). 

CHUSA: Es  una amiga. No tenemos nada (A JAIMITO). ¿Te queda algo?

JAIMITO: Una china grande, pero no la tiro, que es lo único que nos queda. Rápido, tú (A ELENA). Toma, métetela donde no te la encuentren…

ELENA (Retrocede asustada sin atreverse a cogerlo): ¡Yo no sé!

CHUSA: ¡Trae! (Coge la china y se mete en el lavabo).

JAIMITO (A ALBERTO, señalando a ELENA). Se la ha encontrado. 

ALBERTO: Pues porque estoy de guardia, por qué va a ser. 

(Va a la ventana, la abre y mira fuera. Luego cierra). 

No se ve nada raro. Yo me largo de todas formas, no sea que...¿Qué hay de comer?

JAIMITO: Ahora iba a bajar a la compra. Se largo la Chusa anoche y me dejó sin un clavo. 

ALBERTO: Salgo a las tres, así que más o menos a cuarto o así estoy aquí.  

 

(Va hacia la puerta, mientras CHUSA sale del lavabo. En este momento llaman con golpes fuertes. Todos se esconden donde pueden en un movimiento reflejo. Vuelve a golpear más fuertes aún). 

 

VOZ FUERTE DE MUJER: ¡Abrir de una vez! ¡ALBERTO! ¡Abre!

ALBERTO: Parece mi madre. 

 

(Abre la puerta y entra la señora ANTONIA, madre de ALBERTO, gorda y dicharachera. Nada más entrar, empieza a dar golpes con el bolso a su hijo). 

 DOÑA ANTONIA: ¿Se puede saber qué haces ahí, golfo, más que golfo? Ya estás otra vez con esta panda?¡He ido a llevarte el bocadillo a la comisaría y nada!¡La puerta de la comisaría vacía, sin nadie, y tú aquí! ¡Ya te voy a dar yo a ti…!

ALBERTO (Tratando de sujetarle el bolso): Pero mamá, solo he venido a por la porra, de verdad, que se me había olvidado. 

JAIMITO: No se ponga así, señora, que no nos comemos a nadie ni tenemos la lepra. 

DOÑA ANTONIA: ¿Y por qué no abríais, eh, degeneraos? Seguro que os estabais drogando bien a gusto, ahí, con las jeringuillas. ¡Si estuviera aquí tu padre ya te ibas a enterar tú, sinvergüenza! ¡Eso es lo que eres!

CHUSA: Señora, no es para tanto. Puede mirar lo que quiera. 

JAIMITO: La ha tomado con nosotros. 

ALBERTO: Mamá, que no. No te enteras. No abríamos porque creíamos que era la policía. Por eso. 

DOÑA ANTONIA: ¿La policía? (Esconde el bolso en medio de un gran sofoco que le entra). ¡La policía! ¡Que viene la policía!

ALBERTO: ¡Que no! Que creíamos que era, pero que no era...(Se da cuenta de la reacción de su madre). ¿Qué esconde ahí?...A ver...Seguro que ya ha estado otra vez con lo mismo. ¡Traiga aquí!

 

(Le quita el bolso de un tirón, muy en policía, y ella trata de impedir que vea lo que hay dentro). 

 

DOÑA ANTONIA: ¡No, no, de verdad que  no…! ¡Dámelo ahora mismo, que es mío!

(Abre ALBERTO el bolso y empieza a sacar montones de baberos  de niño ante la mirada divertida de los demás). 

 

ALBERTO: ¡Madre! ¿No ve que me va a comprometer si la cogen?

DOÑA ALBERTO: Es una enfermedad, hijo, ya te lo dijo el médico. Es como el que tiene gripe, qué le vamos a hacer. Pruebas que nos manda Dios. 

ALBERTO (Muy duro): ¡Qué enfermedad ni qué leches!

CHUSA: Deja a tu madre, que haga lo que le dé la gana, que ya es mayorcita. No te pongas en policía con ella. 

ALBERTO: Es que me va a meter en un follón. Cualquier día me toca ir a detenerla, fíjate el numerito. Vamos a salir en los periódicos. 

JAIMITO: Como esta (Por ELENA). Le pone la madre anuncios para que vuelva. Enséñales la foto, anda. 

ALBERTO: Además roba cosas que no valen para nada. Ahora le ha dado por los baberos. ¿Por qué ha cogido todos esos baberos, eh? ¿Es que no tenemos ya bastantes en casa? Toda la casa llena de baberos, montones de baberos. Debajo de la cama, baberos. En la cocina, baberos. En el frigorífico, baberos. 

JAIMITO: Podíais poner una babería. 

ELENA: ¿Y eso qué es?

CHUSA: Está de coña (A ALBERTO, que mira ahora de mala manera a JAIMITO por la broma). Venga, no le des importancia, que no es para tanto. Y vamos a guardarlos, a ver si van a venir y nos detienen por lo que hemos hecho. 

JAIMITO: O también podíamos poner una guardería. 

 

(Coge un babero y se lo pone. ALBERTO se lo quita de un tirón. CHUSA ayuda mientras tanto a DOÑA ANTONIA a guardar los que se le han caído por el suelo). 

DOÑA ANTONIA: ¿Quién es? (Por ELENA). 

JAIMITO: Se la ha encontrado esta. Como usted los baberos. 

ALBERTO: Bueno, ya¿eh?¡Basta de cachondeos con mi madre, que saco la porra!

JAIMITO: ¡A ver si te vas a mosquear ahora conmigo, madero, que eres un madero!

 

(Mira ALBERTO con tristeza a tu amigo, acusando el golpe. Luego mira su reloj). 

 

ALBERTO: Me tengo que ir, no se den cuenta. Ya no creo que venga, no sería aquí. Cualquier día me vais a meter en un lío entre todos...(Mira a JAIMITO): “¡Madero!” Encima. 

JAIMITO: Espera, bajo contigo, así me tomo un café, que estoy en ayunas (Le da un golpe amistoso en el hombro). Y no te mosquees, que te mosqueas por nada últimamente. 

 

(ALBERTO reacciona con otro golpe amistoso y salen los dos dándose puñetazos en un juego que se adivina viene de muchos años atrás). 

 

DOÑA ANTONIA: Un café a la una, qué desbarajuste (A su hijo, alcanzándole en la puerta). Toma el bocadillo, y estírate la camisa (Le da el bocadillo y le coloca la ropa). Que vas hecho un farraguas. 

ALBERTO: ¡Vale! ¿Vale! Hasta luego. 

 

(Salen y cierran la puerta. Se oyen las risas perdiéndose escaleras abajo entre ruidos que indican que siguen jugando a golpearse como dos críos. Quedan en escena las dos chicas y DOÑA ANTONIA, mirándose sin saber qué decirse). 

 

DOÑA ANTONIA (Suspirando): ¡Ay, Dios mío! ¡Qué hijos estos!

ELENA: ¿Tiene usted más? ¿Más hijos?

DOÑA ANTONIA: ¿Te parece poco con esta bala perdida? Anda, dadme un copa de coñac si tenéis por ahí, a ver si se me quita el disgusto que tengo. 

CHUSA: Se acabó usted el última día de la botella. Solo hay té. ¿Quieres té?

DOÑA ANTONIA: ¿Té? Quita, quita. Yo solo tomo té cuando me duele la tripa. ¿Y tú quién eres? No te conocía. 

ELENA: Es que soy nueva. Soy Elena. Mucho gusto. 

 

(Le da la mano. DOÑA ANTONIA se limpia la suya y se la estrecha encantada, sorprendida de los buenos modales de alguien en aquella casa). 

 

DOÑA ANTONIA: ¡Huy! Encantada, hija. Allí tienes tu casa. ¡Ay, Dios mío! Otra infeliz que cayó en el vicio, con la cara de buena que tienes. ¡En fin! (Se arregla la ropa y coge el bolso). Bueno, me voy a echar un bingo. A ver si cojo hoy un par de líneas por lo menos. A esta hora es cuando está mejor y más decente. Como está enfrente del mercado, solo señoras, amas de casa y alguna criada. 

CHUSA: Adiós, doña Antonia, que siga usted bien. 

ELENA: Adiós y encantada. 

DOÑA ANTONIA: Y a ver si venís algún sábado a las reuniones, que si cae un rayo allí no os pilla, no. Hala, adiós. 

CHUSA: ¡Puf! Menos mal. Si no es por el bingo hoy no nos la quitamos ya de encima. 

ELENA: ¿Y tenemos que ir el sábado a una reunión? ¿Qué reunión?

CHUSA: Esa es otra. Un sábado nos lió y nos llevó a una reunión de neocatecumenales. Sí, sí: “No estás solo, el Señor te guarda…”, y todo eso. 

ELENA: Está peor que mi madre. 

CHUSA: ¿También es neocatecumenal?

ELENA: Era lo que le faltaba. 

CHUSA: Pues chica, esta nos ha metido cada rollo con las catequesis que dan y eso…Como somos “drogadictos”, pero el coñac es agua bendita, eso sí. 

ELENA: ¿Y qué hacías allí el día que fuisteis?

CHUSA: Cantábamos. Cantábamos todos muy serios. Es peor que el telediario (Ríen las dos).

ELENA: ¿Y el hijo también es neocatecumenal?

CHUSA: ¿Alberto? ¡Qué dices! Alberto es normal, aunque le veas así vestido de policía, es completamente normal. Bueno, también es que lleva poco tiempo. Es muy guapo, ¿no?

ELENA: No está mal, aunque así, con esa ropa, no me hago una idea. 

CHUSA: Pues a mí me encanta, chica. Con esa ropa, con cualquier ropa, y sin ropa.  Bueno, tenemos que prepararlo bien todo para el viaje. ¿Solo tiene eso?

 ELENA: En casa, sí, pero aquí…La falda que tengo en la bolsa, si acaso (La saca de la bolsa). Me puedo poner esta y el jersey marrón. 

CHUSA: No creo que te eches atrás, ¿no? Ahora en Semana Santa es mejor. 

ELENA: No, no, si quiero ir, pero no sé si sabré así tan pronto. Como no me lo has explicado bien, a lo mejor no sé. 

CHUSA: No hay nada que explicar. Vamos, llegamos, lo compramos y volvemos. 

ELENA: ¿Dónde cogemos el tren? ¿En Atocha?

CHUSA: Pues sí, en Atocha.

ELENA: Este pantalón es muy bonito, me lo tienes que dejar algún día. En Atocha. 

CHUSA: Sí, en Atocha. Montamos en el tren, una detrás de la otra. Antes hay que sacar los billetes (ELENA la mira sin entender por qué le dice esa tontería. CHUSA le ayuda a hacer un hueco en su armario y a colocar sus ropas, probándose algunas que le gustan). Bueno, mira: vamos primero a Algeciras, y para eso cogemos el tren en Atocha. Y luego allí, un barco nos cruzas en dos horas. 

ELENA: En el barco me mareo. Yo enseguida lo echo todo. Me pongo malísima. 

CHUSA: Si no es nada. Dos horas. No te das ni cuenta. Es peor el tren, que es un latazo. Tarda como doce horas. 

ELENA: ¿Y no cogeremos allí piojos…y cosas?

CHUSA: ¡Qué vas a coger, mujer! Bueno, a lo mejor, pulgas sí que habrá; pulgas casi seguro. 

ELENA: ¡Pulgas!

CHUSA: No pasa nada. Al día siguiente te has acostumbrado. Y si no, nos echamos limón. 

ELENA: ¿No podíamos ir a alguna poco más cara, que no hubiera pulgas?

CHUSA:  Allí hay pulgas en todos sitios.

ELENA: Tengo que decir una cosa. Chusa, soy virgen. 

CHUSA: ¿Que eres qué?

ELENA: Virgen. Que nunca he…Nunca. Ni una vez. 

CHUSA: No me estarás hablando en serio. 

ELENA: Ha sido sin querer, de verdad. Pero es que los tíos son…Se lo dices y empiezan que si tal, que si cual. No se atreven. Ya sabes cómo son de cortados para todo. ¡Se aprovechan de ti y luego nada!

CHUSA: Eso hay que arreglarlo enseguida. Se lo decimos esta noche a Alberto y ya está. No me hace gracia, no creas, pero qué le vamos a hacer. No vas a seguir así. ¿Te ha gustado antes, no? Pues mejor para ti. 

ELENA: Me da vergüenza. 

CHUSA: Venga, no seas tonta, que eso no es nada. No miramos. 

ELENA: ¿Pero vais a estar aquí mientras?

CHUSA: Pues claro. ¿Qué pasa?¿Te vamos a comer?

ELENA: Que me da vergüenza, de verdad. 

CHUSA: Más vergüenza tenía que darte ser virgen en dos mil veinticinco y tan mayor. Debes quedar tú sola, guapa. 

ELENA: Mi madre y yo. También es virgen, ¿sabes?

CHUSA: ¿Quién? ¿Tu madre? (ELENA asiente con la cabeza). Sí claro. Y a ti trejo la cigüeñita. Oye, ¿tú eres un poco rara o me lo parece a mí? Esta noche Alberto te pasa al gremio de las normales, no te preocupes. 

ELENA: Y yo…¿Qué tengo que hacer?

CHUSA: ¿Tampoco sabes eso? No te preocupes, que él te enseñará. Él sí que sabe; ya lo verás. Vamos a la farmacia a por algo, no te quedes embarazada a la primera de cambio y me toque encima cuidar del niño. Y menos de Alberto, guapa. No me gustaría nada, ¿sabes?

ELENA: Gracias, Chusa. Eres una tía. 

CHUSA: Una madre es lo que soy. Es mi cruz, qué le vamos a hacer. Hala, vamos. 

 

(Van a salir. Abren la puerta. CHUSA regresa desde la puerta y apaga el transistor, que estaba sonando muy bajo).


ELENA (Desde la puerta): Tambíén así, maja, hacerlo la primera vez con un madero me da no sé qué. A ver si me va a pasar algo. Yo soy muy supersticiosa. 

CHUSA: Alberto es un tío fetén. Y lo hace todo bien: si lo sabré yo. Si te lo dejo es porque es de confianza. Y una vez nada más, ¿eh? No te vayas luego a acostumbrar. En la policía también hay tíos normales, como en todos los sitios. ¿Qué te crees, que muerden? Además, como se quitará el uniforme, ni te enteras. 

ELENA: Me imagino. Lo que faltaba era que lo hiciera con el uniforme puesto. ¡Qué escalofríos!, ¿no?

 

(Sale las dos entre risas y cierran la puerta. Oscuro). Nos recogemos todos. 

 

ESCENA SEGUNDA

 

 

Han pasado varias horas. Son ahora la doce de la noche del mismo día. En escena, ALBERTO Y CHUSA discuten acoloradamente. 

 

ALBERTO: ¡Ah, yo no, ni hablar! A mi no me liéis. 

CHUSA: Venga tío, no seas estrecho. ¿No te gusta?

ALBERTO: No es eso. Es que una virgen es un lío. Que lo haga Jaimito. 

CHUSA: ¿Jaimito? Jaimito es un inútil para esas cosas. Además a ella le gustas más tú. No es tonta, no creas. 

 

(Alberto pasea nervioso por la habitación, vestido como siempre con su nuevecito traje de policía).

 

ALBERTO: Pues no me da a mí la gana, ya ves. Estamos en un país libre últimamente, ¿no? De algo tiene que servir la democracia, digo yo. Que lo haga otro. Te bajas a la calle y coges al primer salido que pase y te lo subes. ¡Tienes que ser así, de golpe, ahora mismo porque me da la gana! Pero tú qué crees que soy yo?

CHUSA: Que nos vamos dentro de nada al moro, te lo he dicho. Y no va a ir así la pobre. 

ALBERTO: A mí no me metáis en vuestros líos. Yo de todo eso no querido saber nada, ni si vais ni si dejáis de ir. Y de esto, tampoco. Somos amigos, pero cada uno de su vida, y sus cosas. El que vivamos juntos no quiere decir…

CHUSA: Deja de decir chorradas, que últimamente te metes cada rollo que no hay quien te aguante. 

 

ALBERTO (Separándose de ella): ¡Quieta! Sin tocar, que tocando vale más dinero. No quiero y no quiero. ¡Cómo sois las tías! Os pensáis que estamos siempre dispuestos. ¡Hala, al catre! Y ya está. Y nosotros tan contentos. ¡Pero bueno!

CHUSA: Pues conmigo no le pones tantas pegas al asunto. 

 

(ALBERTO se pone tenso ante la alusión de CHUSA a sus relaciones). 

 

ALBERTO: ¿A qué viene eso ahora? Tú a veces dirás también que no, digo yo. ¿O es que te metes en la cama con todo el que te lo pide?

CHUSA: ¿Y a ti qué te importa con quién me meto yo en la cama?

ALBERTO: ¿A mí? Pero si no es eso. Yo lo digo por lo de esta tía. Que me quieres liar otra vez. 

CHUSA: ¿Otra vez, verdad? Mira, vamos a dejarlo. 

ALBERTO: Lo único que quiero decir es que tú no te acuesta con todo el que te lo pide, ¿verdad?

CHUSA: Si es así, un favor como este…Contigo siempre he querido. 

ALBERTO: Yo no necesito que nadie me haga favores de este tipo, ¿entiendes? Ni tampoco me gusta hacerlos. Era ya lo que faltaba. 

CHUSA: Eres un estúpido, eso es lo que eres. 

(Se oye llegar a ELENA y a JAIMITO por las escaleras. Están abriendo la puerta de la calle). 

 

CHUSA: Lo único que te digo es que puedes hacer lo que quieras, pero a mí no me vuelvas a hablar. 

 

(Tanto ELENA como JAIMITO han ido colocando todo encima de una mesa. Traen vasos de la cocina, abren las cervezas y empiezan a beber).

 

ELENA (Coqueta):  Hola, Alberto, ¿qué tal?

ALBERTO (Agresivo). Yo bien, ¿por qué?

ELENA (Más coqueta aún): No, por nada. Era solo por saber cómo estabas, si estabas bien o no. 

 

(Se escucha a Los Chunguitos en una rumba flamenca apropiada para el momento. Siguen comiendo y bebiendo). 

 

JAIMITO: ¿Qué calo, no? (Se quita el jersey). Hace un calor aquí…¿Tú no tienes calor? (A ALBERTO). Quítate algo. 

ALBERTO: Qué manía habéis cogido todos con que me quite la ropa. Quitárosla vosotros si queréis. 

CHUSA: Por lo menos quítate la pistola, a ver si nos va a dar a uno. 

ALBERTO (Se la quita y la pone encima de un armario): Sin tocarla, ¿eh? Que da calambre (Risita de ELENA).

 

(JAIMITO sirve cerveza y sigue bebiendo. La música rumbera va subiendo y el clima se va calentando. Suena en esto unos golpes muy fuertes en la pared de la habitación). 

 

CHUSA: Ya está ahí el plasta ese incordiando. 

JAIMITO: Pasar de él. Que tire la casa si quiere. 

 

(Canta ahora JAIMITO la música del casette y taconea al rtimo flamenco). 


“Pues me he enamorao

y que te quiero y te quiero

y solo deseo estar a tu lado, 

soñar con tus ojos, besarte los labios, 

sentirme en tus brazos, 

que soy muy feliz. 

Si me das a elegir, 

 entre tú y la gloria, pa que hable la historia de mí

 por los siglos, 

 ay amor, me quedo contigo…”

 

OFF: ¡Tengo que dormir! ¡Bajen la música!

ELENA: Si solo son las doce. ¿Quién es? ¿Por qué se ponen así?

JAIMITO: Siempre está igual. 

CHUSA: Madruga el hombre, y claro…

JAIMITO: Pues que no madrugue (Sigue con Los Chunguitos).

“SI me das a elegir, 

entre tú y ese cielo,

donde libre es el vuelo,

para ir a otros nidos, 

ay amor, me quedo contigo. 

Si me das a elegir, 

entre tú y mis ideas, 

que yo sin ellas, 

soy un hombre perdido, 

ay amor, me quedo contigo.

Pues me he enamorao, 

y te quiero y te quiero,

y solo deseo estar a tu lado…”


CHUSA: Si queréis podéis meteros en el cuarto. 

ELENA: Bueno, lo que tú digas. 

ALBERTO: Al fin y al cabo la policía está al servicio del ciudadano, y esto es un servicio público. ¡Qué liantes sois! ¿Sí, los dos! Bajéis la música. Altita (Se quita la gorra y la tira al aire muy chulo, en brindis torero). Allá va, y que sea lo que Dios quiera. Va por vosotros. 

ELENA: Bueno, adiós. 

 

(Al desaparecer los dos dentro del cuarto y cerrar la puerta, JAIMITO y CHUSA se quedan con la mirada perdida en el vacío. Lo que era un juego se ha convertido en soledad). 

 

JAIMITO: Qué suerte tiene el tío para todo. Y encima se queja. Es maja, ¿verdad?

CHUSA: Creí que no te gustaba. 

JAIMITO: ¿A mí? Solo digo que es muy guapa, y que está muy buena. Encimase meten ahí los dos…

CHUSA: A ver. Si se mete uno solo la cosa es más difícil. 

JAIMITO: Yo creí que tú y Alberto…,vamos, que tú y él…

CHUSA: ¿Quieres dejarlo ya?

 

(CHUSA se pasea nerviosa por la habitación, y trata de distraerse haciendo algo. Coloca la mesa, mueve las sillas de sitio y hace dos o tres cosas raras más. Va a la ventana y se queda mirando al infinito).

 

CHUSA (Tratando de convencerse a sí misma ante la creciente angustia que le está entrando de pronto): Esto no tiene importancia. Es una amiga. A ver si vamos a ponernos nosotros antiguos con esta bobada.

JAIMITO: No se oye nada…¿Qué estarán haciendo?

CHUSA: Crucigramas. 


(Llaman en esto a la puerta de la calle. Va JAIMITO a abrir. Lo hace, y entra DOÑA ANTONIA, medio llorando, con un gran disgusto encima). 

 

DOÑA ANTONIA: ¡Ay, Dios mío, Dios mío! ¿Está mi hijo aquí…?

CHUSA (Intentando ocultarle): No…, me parece que no ha venido. ¿Ha venido? (A JAIMITO). 

JAIMITO: Yo desde luego no le he visto. ¿Qué ha pasado¿ ¿Se encuentra usted mal? Siéntese, mujer. Y cálmese. 

DOÑA ANTONIA: ¡Ay, Dios mío, Dios mío qué desgracia tan grande!

CHUSA (A JAIMITO): Tráele agua, o algo…

DOÑA ANTONIA (Ve la gorra de ALBERTO): ¿Y esto? ¡Está aquí! ¿Dónde está? ¡Alberto, hijo…! ¡Hijo…!

 

(Se miran JAIMITO Y CHUSA. Como la cosa parece seria y deciden llamarle). 

 

JAIMITO (Llamando a la puerta del cuarto): ¡Alberto! Oye, sal. ¡Sal un momento, anda. Es tu madre!

 
(Se abre la puerta y aparece ALBERTO. Se acerca a su madre, que sigue ahogada del disgusto en una butaca. Todos alrededor).

 

ALBERTO: Madre, ¿qué pasa?

DOÑA ANTONIA: ¡Ay, qué disgusto, hijo mío de mi alma!

¡Dios mío, Dios mío!

ALBERTO: ¿Pero qué pasa, madre? ¿Quiere hablar de una vez? ¿Qué pasa?

DOÑA ANTONIA: ¡Tu padre, hijo, tu padre! ¡Que ha salido de la cárcel!

 

(Cara estupefacta de todos ante la noticia. Y oscuro).  Nos recogemos todos. 

 

ESCENA TERCERA

 

(Al día siguiente, mediodía, ELENA está leyendo. JAIMITO viene de la cocina con una lata abierta comiendo. Se le acerca).

 

JAIMITO: ¿Quieres?

ELENA: No, gracias. Ya he comido. 

JAIMITO (Se sienta a su lado. Sigue comiendo). Vaya lío ayer, ¿eh? ¿Has visto a Alberto?

ELENA: No, no ha venido (Sigue leyendo). 

JAIMITO: Vaya corte que te llevarías, llegar ahí la madre, en ese momento…Y luego el jaleo ese de su padre. Le habían echado un montón de años, y de pronto a la calle. Ahora es muy difícil que te dejen estar en la cárcel. Hay que estar muy recomendado. Un amigo mío que está allí metido, come en casa, y luego duerme allí. Cuando no puede ir algún día llama por teléfono (Ve que sus intentos de ser gracioso no van por buen camino, y cambia de estrategia). Vete tú a saber…, las cosas que pasan…

ELENA: ¿De qué?

JAIMITO: De lo de virgen. 

ELENA: Ah, no importa. Otro día. 

 

(JAIMITO se quiere ofrecer, pero no saben por dónde empezar. Está violento, tartamudea. Se levanta y se sienta varias veces.) 


JAMITO: Si es que es una lata eso de ser virgen. Yo que tú, en la primera ocasión que se me presentara…Estamos solos. 

ELENA (Distraída en la lectura): Sí, Chusa dijo que vendría luego. 

JAIMITO (Se acerca. Mira el libro que ella lee) Apocalípticos e Integrados…, ¿Es buena?

ELENA: Es de Umberto Eco. Es un ensayo sobre nuestra civilización actual. El consumo…esas cosas. 

JAIMITO: Tú has estudiado, ¿no?

ELENA: Sí. Ciencias de la Educación, lo que era antes Filosofía y Letras. Este año no he aparecido por la Facultad. Es un rollo, no aprendes nada. Yo leo y estudio más por mi cuenta. Y con apuntes que me dejan los que van. Luego me examino, y lo voy sacando. Aprendes más. 

JAIMITO: ¿Y cómo te puedes examinar si te escapas de casa?

ELENA: Para los exámenes vuelvo. 

JAIMITO: ¡Ah!

ELENA: ¿Y tú, no estudias nada?

JAIMITO: ¿Yo? Yo no. Yo soy un ignorante, de verdad. No leo nada…La verdad es para vender sandalias…A mí lo que me gusta mucho es el cine. ¿Te vienes al cine?

ELENA: ¿Al cine? ¿Al cine a esta hora? ¿A qué cine, qué ponen?

JAIMITO: No sé, es igual. A cualquiera. Es por salir un rato. Nos tomamos unas cervezas y luego nos vemos una que esté bien. 

ELENA: No, de verdad. Gracias, pero no. Estoy enrollada con esto. Díselo a CHUSA  cuando venga, y vete con ella. 

JAIMITO: Que estás hoy muy guapa. Muy guapa, de verdad. 

ELENA: Anda, guasón, que eres un guasón. 

 

(Ella vuelve a su libro. Él abre la puerta y va a salir. En ese momento llega corriendo por las escaleras ALBERTO. Entra como un vendaval). 

 

ALBERTO: ¿Está Elena? (Entra, la ve, se acerca y le da un beso. Ella deja el libro automáticamente. JAIMITO lo mira todo desde la puerta).  Oye me he escapado un momento. Tengo que volver rápido a la comisaría (Coge la porra que está encima de su armario).  Otra vez me la he dejado ahí. Cualquier día tengo un lío por esto (Se la pone). Menudo jaleo con mi padre, chica. Está rarísimo. Serio, formal…Menudo mogollón. Bueno, que a la noche vengo. Me tengo que ir a comer con él, no tengo más remedio. Hasta luego, adiós. 

(Sale otra como un torbellino. Vuelve y habla a ELENA desde la puerta, al lado de JAIMITO que sigue allí clavado). 

 Luego seguimos donde lo dejamos anoche, ¿eh? (Le tira un beso). Tú (A JAIMITO). Guárdamela bien hasta que vuelva (Le amenaza jugando con la pistola en la funda, le da los puñetazos cariñosos de siempre en el hombre y sale. Ella queda encantada mirando hacia la puerta. JAIMITO sigue allí, violento, sin saber si irse o quedarse). 

JAIMITO: ¿Cómo es, eh? Bueno, yo también me iba. Luego vuelvo para la fiesta. ¡Adiós!
ELENA: Adiós. 

 

(Sale JAIMITO: Ella suspira, los ojos perdidos a lo lejos. Y vuelve a su libro. Oscuro). Nos recogemos todos. 

 

 

ESCENA CUARTA

 

Noche del mismo día. En escena, CHUSA cortándose las uñas, de muy mal humor. Se abre la puerta de la calle y entra JAIMITO cargado de nuevo con cervezas de litro, ginebra, patatas fritas, etc. 

 

JAIMITO: Ya estoy aquí. ¿Qué? ¿He tardado mucho?

CHUSA: Dos horas. Te lo puedes volver a llevar pordonde lo has traído todo, si quieres. Aquí ya no hace falta. 

JAIMTO: ¿Dónde están? ¿Se han  ido?

CHUSA ( De mala uva): Ahí. (Señala con la cabeza el cuarto). 

JAIMITO (Se queda en un momento en silencio, mirando a la puerta): ¡Joder! ¡También! Encima de que voy a por…¿Y qué hacen?

CHUSA: ¿Tú que crees?

JAIMITO (Sigue mirando descorazonado a la puerta). ¿Hace mucho que…?

CHUSA: Un rato. 

JAIMITO: No se oye nada.

CHUSA: No (Se quedan los dos en silencio. Solo se oye el cortaúñas con el que CHUSA sigue cortándose las uñas, ahora de los que pies, haciéndose todo el daño que puede). No corta, Seguro que lo has estado usando con las sandalias. 

JAIMITO: ¿Antes tampoco se ha oído nada? Haberle dicho que esperaran, ¿no?

CHUSA: Se lo he dicho. 

JAIMITO: ¿Y qué?

CHUSA: Ya lo ves. 

JAIMITO (Acercándose más a la puerta, intentando escuchar): ¿Y no has oído nada, nada, nada?

CHUSA: Te crees que lo radian o qué (Se fija en que sigue con todo en sus brazos como un pasmarote. Le coge las bolsas y las pone sobre la mesa). Ginebra y todo. 

JAIMITO: Era para animar esto un poco. 

CHUSA: No les ha hecho falta. Se la beberá su madre cuando venga. 

JAIMITO (Reaccionando): Ese Alberto es que un cabronazo. Me tiene ya hasta la ...Se mete ahí, con ella, y ¡hala!  Ni cerveza, ni ginebra, ni nada (Gritando) ¿Para eso he traído yo las patatas fritas?

CHUSA: No grites. 

JAIMITO: A mí, como un gilipollas, me manda a por patatas fritas. Y a ti, que eres su novia, te pone aquí de guardia. 

CHUSA: No soy su novia, y no estoy de guardia. 

JAIMITO: ¿Se ha quitado el uniforme?

CHUSA: Han entrado él, pero supongo que se lo habrá quitado. 

JAIMITO (Merodea alrededor de la puerta, intentando adivinar cómo va lo de dentro): No se lo quita ni para mear. Decía que no se iba a acostumbrar a llevarlo, ¿te acuerdas? Fíjate ahora. Todo el día de madero. 


(Sigue al lado de la puerta. Parece que va a llamar).


CHUSA: ¿Te quieres quitar de ahí y dejarlos en paz?

JAIMITO: ¡Que no me da la gana! ¿Qué pasa, eh? Se mete ahí el tío que te gusta con otra chorva y tú aquí, tan tranquilamente. Es que eres, tía, como la sábana de abajo. ¡Qué pachorra, y qué…!

CHUSA: ¿Quieres que me ponga a llorar o que llame a los bomberos? Además, ayer se lo pedimos nosotros, ¿no?

JAIMITO: Ayer era ayer, y hoy es hoy. Estábamos los cuatro...era otra cosa. ¡Así  no me da la gana!

CHUSA: Tú no tienes nada que ver en esto, ni yo tampoco. No sé cómo no te das cuenta.  

 

(Coge un jersey grandón de su armario, se lo pone y va hacia la puerta de la calle).

 

JAIMITO: ¿A dónde vas?

CHUSA: Por ahí, a dar una vuelta hasta que acabe el numerito (Dolida). No me importa nada, ¿sabes?, pero no me apetece estar aquí de guardia, como tú dices. 

JAIIMITO: Es un mariconazo. Siempre hace lo que la da gana, y cuando le da la gana. 

CHUSA: Pues ella tampoco es manca. Ha sido la que menos ha querido esperar, qué te crees (Mira hacia la puerta). Al fin y al cabo fue idea mía. Prepárales la cerveza y las patatas fritas para cuando salgan que tomen algo. Estarán cansados. 

 

(Llama la puerta de la calle. Se miran). 

 

JAIMITO: Abre, a ver si hay suerte y es otra vez su madre, y se les jode el plan. 

 

(Al abrir CHUSA; vemos en el descansillo a dos chicos jóvenes, el pelo muy corto, buena ropa, y evidentemente de clase social alta).

 

ABEL (Desde fuera). Venimos del  parte de Sebas (Cara de CHUSA de no saber quién es), el camero del Pub Valentín, que os conoce; uno alto, con bigote…

CHUSA: No sé quién es  (A JAIMITO). ¿Tú sabes quién es? ¿Lo conoces?

JAIMITO: De vista. Es amigo de Ricardo, me parece.

 

(Entran ABEL adelante, y detrás del otro, NANCHO, con pinta muy nerviosa y algo extraño en la cara). 

 

ABEL: Nos ha dicho que vosotros a lo mejor teníais algo para vendernos. 

JAIMITO: No nos queda casi nada (A CHUSA) ¿Verdad?

ABEL: Lo que sea…, unos gramos...Lo necesitamos, aunque solo sea para un pico. 

CHUSA: De eso no tenemos, tú. No tenemos nada. 

ABEL (A JAIMITO): Has dicho antes que tenías un poco. Pues lo que sea, ya. No jodas ahora. A ver si te vas a volver atrás. 

JAIMITO: Oye, no, te he dicho que teníamos un poco, pero de chocolate, nada más. Nosotros a eso no le damos. 

ABEL: Vamos, no jodas (Al otro, que está con el mono cada vez más nervioso). Este se cree que somos gilipollas. ¡Saca la navaja, mecagüen en vuestras muelas! 

 

(Saca de pronto NANCHO una navaja y amenaza, nerviosísimo, a JAIMITO Y CHUSA, que retroceden asustados)


ABEL: ¡Venga! ¡Traélo aquí ahora mismo, todo lo que tengáis! Si no (A NANCHO) le mete un navajazo a ese muerto de mierda (Se oyen en este momento ruidos y jadeos en la habitación. ABEL retrocede asustado al oírlo. Coge luego de un rincón una especie de barra de hierro que se encuentra. Va hacia JAIMITO, hablando a NANCHO). ¡Coge a esa, que no grite! (NANCHO lo hace, poniendo amenazador el cuchillo en el cuello de CHUSA, tapándole la boca con la otra mano. ABEL amenaza con el hierro a JAIMITO). ¡Di al que esté ahí que salga! ¡Con cuidado! ¡Vamos!

JAIMITO (Golpeando la puerta, tratando de aparentar normalidad, quedando muy falso en su intento¿Alberto? ¿Estás ahí? Oye, Alberto, a ver si puedes salir un momento. Sal si puedes. No pasa nada, pero sal (Se oye la voz de ALBERTO y las risas de ELENA. NANCHO acerca más el cuchillo a la garganta de CHUSA). ¡Alberto! (Golpea ahora más fuerte¡Sal, joder! ¡Sal de una vez! (Se oye dentro a ALBERTO protestar, y ruidos confusos). 

ALBERTO: A ver qué coño pasa ahora…¿Qué pasa? ¿A  qué viene esto?

JAIMITO: Han venido a por no sé qué de parte del Sebas…un amigo; pero ya les hemos dicho que no teníamos…y se han puesto, fíjate (A NANCHO). ¡Suéltela, que no va a hacer nada!, ¿verdad, CHUSA? Cuidado con la navaja…Vamos a hablar…lo que sea…pero suéltala. 

ALBERTO: Bueno, bueno, ¿qué pasa? No armar lío por estas cosas. 

JAIMITO: ¡Pero suéltala! ¡Que la sueltes, que la vas a ahogar! (JAIMITO retrocede asustado ante el amago de ABEL. A una señal de ABEL, NANCHO destapa la boca a CHUSA. JAIMITO ahora intenta seguir con el plan de ALBERTO). Casi la ahogas. Es que tenemos poco, y no os conocíamos. Luego, si os ponéis así, a lo bestia…

ALBERTO: Ahora gratis, ¿está claro? Y sin cachondeos. ¡Todo lo que tengáis, sácalo! Anda, guarda la navaja esa, y vamos a hablar.

ABEL: ¡Quieto! Que lo traiga este gilipollas. Venga, y con cuidado. 

JAIMITO: ¡Manos arriba! ¡Aquí la policía! ¡Os mato si os movéis! ¡Arriba las manos! ¡Arriba las manos ahora mismo, y suelta eso! ¿Es que no oís? Cuento tres y disparo: ¡Una, dos y tres!

 

(De pronto se le escapa un tiro, que hace que todos reaccionen: ALBERTO  y las dos mujeres tirándose al suelo, y ABEL y NANCHO abriendo la puerta y desapareciendo las escaleras a todas velocidad. ALBERTO se levanta, va hacia JAIMITO; se ha quedado paralizado mirando la pistola, se la quita, va a la puerta y sale detrás de ellos).

 

JAIMITO: Se me ha escapado, ALBERTO, de verdad. No sé lo que ha pasado. 

ALBERTO: Ha pasado que has quitado el seguro y casi matas a alguien. Has apretado el gatillo, si no no se dispara sola. Eso es lo que ha pasado. ¡La madre que…! Trae la gorra…Inútil.

CHUSA: Ya está bien. Gracias a él no nos ha pasado nada, con tiro o sin tiro. 

ELENA: Voy a devolver. 

CHUSA: Pues échalo en el áter, guapa, a ver si nos colocas aquí el zumo. 

ALBERTO: Eso, reíros. Casi  matas a alguien, me puedo buscar un follón por tu culpa, y os reís. No se te ocurra volver a tocarla. ¿Me oyes?, que o tienes ni puta idea de nada. Una pistola es muy peligrosa, las carga el diablo. Si no sabes, se te disparan por nada. 

 

(Como para mostrar lo que dice, maneja la pistola, apunta, y dispara, metiendo un tiro a JAIMITO en el brazo izquierdo. Se quedan todos de piedra).


JAIMITO: ¡Huy, la…! ¡Que me ha dado un tiro este!

ALBERTO: Perdona. Se me ha disparado…Joder…

JAIMITO (Intentando sentarse). Me parece que me mareo. Sí, me mareo. Me voy desmayar…¡Ay!


(ELENA , que ha salido del lavabo al oír el tiro, al ver así a JAIMITO, le dan de nuevo arcadas y vuelve a entrar).

CHUSA (Sujetando a JAIMITO): ¡A un hospital! ¡Hay que llevarle a un hospital!

ALBERTO (A JAIMITO): Has quitado el seguro, no me dices nada, y te pones ahí delante. 

CHUSA: Deja de decir memeces. Hay que llevarle a algún sitio. ¡Una ambulancia!

JAIMITO: ¡No, en una ambulancia no, que me da mucha aprensión! Mejor en un taxi. Me mareo, me estoy…se  me va la…

CHUSA (A ALBERTO): Sujeta, que se cae. ¡Que se cae!

 

(Le cogen entre los dos, medio desmayado, y van hacia la puerta. Abren y van a salir, cruzándose en ese momento con DOÑA ANTONIA que llega). 

 

DOÑA ANTONIA: ¿Pero qué hacéis? ¡Anda que…! Luego decís que fumar eso no es malo. ¡Virgen Santísima!

CHUSA: Que no, señora. Que no es eso. Es que su hijo le ha pegado un tiro. 

DOÑA ANTONIA: Algo habrá hecho. Todo esto os pasa por lo que os pasa. Verás cuando se entere tu padre, con lo formal que se ha vuelto desde que ha salido de la cárcel. 

ALBERTO: Así no lo podemos bajar. Agua, dale agua. 

DOÑA ANTONIA: Una copa de coñac es lo que hay que darle a este chico.  Lo digo por la tensión, que es muy bueno. Si hubieráis estado en la reunión, conmigo, no os pasarían estas cosas. 
CHUSA (Dándole agua a JAIMITO, que se recupera un poco): ¿Qué? ¿Estás mejor? ¿Te duele?

JAIMITO: Estoy bien, solo un poco mareado. 

ALBERTO: Me va a costar esto un lío en la jefatura de no te menees.

JAIMITO: Me ha dado en el brazo, aquí arriba. No lo puedo casi mover…¡Ay!

DOÑA ANTONIA: Pues te ha salvado Dios, porque si te da en la cabeza, o en el corazón…Has tenido suerte. 

JAIMITO (Mientras le sacan por la puerta entre los dos). Sí, suerte. Yo siempre tengo mucha suerte (Salen).

DOÑA ANTONIA: ¡Ginebra! (Descubre la botella encima de la mesa) ¡Hay ginebra! Mira, si te encuentras mal, te tomas una copa de esto y se te pasa, ya verás (Trae de la cocina dos vasos y echa ginebra después de abrir la botella). Bebe, para la tensión. ¡Ay. Dios, qué hijos estos! ¡Qué disgustos dan! (Beben las dos). Mira cómo lo han puesto todo de sangre. Hay que quitarla, que si se seca no hay quien la saque. 

 

(ELENA, entre la ginebra que le cae fatal, y ver la sangre, tiene que ir corriendo otra vez al lavabo). 

Oye, ¿no estarás embarazada? Estos, cualquier guarrería. ¡Ay, Señor, Señor!

 

(Se sirve una nueva copa, se la bebe de un trago y se limpia cuidadosamente la boca de un babero que saca del bolso. Oscuro, y fin del primer acto). Se recogen todos. 

 

ACTO SEGUNDO

 

 Han pasado varios días. El mismo escenario que en el acto prmiero, aunque  las cosas están ordenadas de forma distinta, más convencionalmente. ALBERTO ha ido a recoger a JAIMITO al Hospital. DOÑA ANTONIA toma una copa tras otra de la botella de ginebra, ya casi vacía, mientras plancha la ropa. ELENA la escucha sentado a su lado, cosiendo. 

 

DOÑA ANTONIA:  Pues sí, mi marido es universitario de carrera como tú. Ha acabado cuarto de Económicas, así que en un año lo termina. ¿A ti cuánto te queda?

ELENA: A mí más. Dos años más, por lo menos. 

DOÑA ANTONIA: Fíjate. Mi marido me ha dicho que en estos nuevos tiempos hace falta que cambiemos todo, como está cambiando el país. Y que había que trabajar mucho, mucho para levantar España entre todos. Así, como te lo digo. Tú eres una chica estupenda, de estudios, y muy formal. Y tu madre, no hay más que verla. Una señora. Y la casa que tiene. 

ELENA (Dejando de coser). ¿Mi madre? ¿Conoce usted a mi madre?

DOÑA ANTONIA: He metido la pata, pero en fin. Hemos ido ALBERTO y yo a tu casa y hemos hablado con tu madre. Menudo disgusto tiene la pobre. Es que sois de lo que no hay. 

ELENA: Sabe que estoy bien. La llamo por teléfono todos los días. 

DOÑA ANTONIA: Hazme caso, estudia, cásate y forma una familia como Dios manda. A tu madre, ALBERTO le cayó de maravilla. Tenías que haberla visto hablando como si fueran suegra y yerno. Qué casa, cómo la tiene puesta de bien. De mucho gusto todo, hija. También yo iba a estar viviendo aquí si tuviera esa casa. Con esta mugre. 

ELENA: Es que no se qué voy a decirle a CHUSA cuando vuelva. Encima de que no he quiero ir con ella. 

DOÑA ANTONIA: No tienes por qué dar explicaciones a nadie. 
ELENA: Como le había prometido ir con ella...Si ahora vuelve y …

DOÑA ANTONIA: Andaba tonteando con mi hijo, que lo sé yo. Contigo es otra cosa, porque tú tienes estudios; y por tu madre. ¡Lo que veremos allí! ¿Y las guarradas esas de las revistas, con todas esas marranas poniendo el culo como para que les pongan una inyección? Yo acababa con eso en dos días. Así va todo. Es que pasas por una tienda y hay que mirar al otro lado. Hay algunas que traen posturas de estar...tú me entiendes. Y el cine, la televisión, que te meten una teta en la sopa en cuanto te descuidas. Ahora que yo cambio de canal. ALBERTO es muy serio, y muy buen chico. Ya ves, policía. Así que tú hazme caso, por el buen camino. He cogido un catarrazo...(Busca un pañuelo en su bolso y vemos aparecer por él montones de corbatas que lleva dentro). ¡Ay, Dios mío, Dios mío! Y que cuando no es una cosa es otra. 

 

JAIMITO: Hola, buenas. Qué tal, doña ANTONIA. Hola, Elena, cómo estás. 

DOÑA ANTONIA: Pues mal, ya ves. Con un catarrazo. 

ELENA: Estás muy bien. Se ve que te han cuidado mucho en el hospital. Y el brazo, ¿te duele?

JAIMITO: No, ya nada. Solo lo tengo que llevar así unos días, por precaución, pero no noto nada. Está ya bien. 

ELENA: Siéntate, ¿no?

 

(JAIMITO capta el cambio operado en la casa en los días que ha estado en el hospital. Y se siente un poco fuera de su territorio). 

JAIMITO: ¿Qué tal por aquí?

ELENA: Bien, normal, nada de particular, ¿verdad ALBERTO? Desde que se fue CHUSA de viaje...Nosotros aquí, solos.

 

(Se da cuenta de que está tocando un tema delicado. JAIMITO mira enfrente de él a ELENA, ALBERTO y la  madre. Y les notas distantes y violentos). 

 

ALBERTO: ¿Quieres tomar algo, un café o cualquier cosa? ¿Has comido?

JAIMITO: Sí, sí. No te preocupes. No quiero nada. Ya te he dicho que estoy bien, normal. Pero gracias de todas formas. 

ELENA: Te hemos recogido lo de las sandalias. Está en el cuarto. Como no estabas. Además, con el brazo así no podrás trabajar ahora. 

JAIMITO: No te preocupes. Está bien. 


(Pausa larga y tensa. DOÑA ANTONIA se levanta de su asiento). 

 

DOÑA ANTONIA:  Bueno, yo me voy, que me van a cerrar (A ALBERTO y ELENA). ¡Venís a cenar en casa, no? Pues hasta luego. No lleguéis tarde, que ya sabes cómo se pone tu padre ( A JAIMITO) Y adiós, tú, que te mejores (Sale). 

 

  (Quedan solo los tres. Pausa)

 

ALBERTO: Han cogido a Chusa. En el tren. Le han pillado con todo. La tienen en el cuartelillo de la estación. ¡Qué follón, Dios!

JAMITO: ¿Qué la han cogido? ¿Y está en Atocha? ¿Qué más te han dicho?

ALBERTO: Eso, nada más. 

JAIMITO: ¿Pero cómo, cómo…? ¿Cómo la han cogido?

ALBERTO: Porque es tonta del culo. Se habŕá puesto a fumar allí, y a dar a la gente...Hay que largarse de aquí rápido. Se lo he dicho veinte veces, que un día les iban a ...pues nada. Yo no sé qué se creen (Se pone a ayudarla a recoger). Si es que no puede ser. No puede ser…

 

(Oscuro). Nos recogemos todos. 

 

ESCENA SEGUNDA

 

Ha pasado casi una hora. En escena ALBERTO; solo, recogiendo a toda prisa sus cosas y metiéndolas en maletas y cajas de cartón. Se abre la puerta de la calle y aparece JAIMITO. 

 

JAIMITO: ¿Qué pasa? ¿Qué estás haciendo?

ALBERTO (Muy incómodo de que haya vuelto antes de que le diera tiempo a recoger y marcharse). Ya lo ves. Recogiendo mis cosas. 

JAIMITO: ¿Recogiendo? ¿Por qué? ?Qué ha pasado? ¿Y Elena?

ALBERTO: Se ha ido. 

JAIMITO: ¿Que se ha ido? ¿Adónde? Para un momento, ¿no? Deja y a eso. ¡Para!

ALBERTO: Oye, me voy. Es en serio. 

ALBERTO (Sigue recogiendo): A casa de mis padres.  Lo siento. 

JAIMITO: ¿Qué lo sientes? Estás aquí, llevándote tus coas...¿Y lo sientes? Pues no lo sientas tanto y haz algo. 

ALBERTO: ¿Qué quieres que haga? No puedo meterme en ese lio, no sé cómo no te das cuenta, y menos después del tiro tuyo ese. 

JAIMITO: Dirás del tuyo, el que me diste, ¿no?

ALBERTO: Del que sea, para el caso es lo mismo. No puedo meterme, me la juego. Tú no entiendes de esas cosas, así que cállate. 

JAIMITO: Tú sí, ya lo veo. Tú entiendes demasiado. 

 

(Se queda mirándolo fijamente. El otro sigue recogiendo). 

 

ALBERTO: Conmigo ya no contéis más. Se acabó. Ya está bien. Ella sabía que si iba a por droga la podían coger, ¿o no? Pues la han cogido. Además, ahora no se puede hacer nada ya. 

JAIMITO: Lo mejor es hacer la maleta, ¿verdad? Y largarse. Hay que joderse.

(ALBERTO sigue a lo suyo  y JAIMITO, haciendo de tripas corazón, intenta entrarle con una nueva estrategia). 

 Vamos un momento, por favor...(Le sujeta). 

ALBERTO: Suéltame. 

JAIMITO: ¡Qué cabrón eres! Pues  de aquí no sales, así si vienen te agarran aquí. Pienso decir que eres el que pones el dinero y el que lo hace todo, ¡para que te jodas! ¿Me oyes bien? (Se acerca a él y le agarra).

ALBERTO: ¡Que me sueltes! ¡Suéltame, que te…!

 

(Le da en el brazo herido sin querer al forcejear. JAIMITO se repliega agarrándose con dolor).

 

JAIMITO: Anda, tío, pues vete. Vete a tomar por el culo de aquí, que no te quiero ni ver. Y llévatelo todo bien. Lo que dejes aquí lo tiro por la ventana. 

ALBERTO: Si te pones así, mejor. 

JAIMITO: Claro, mejor. ¡Qué madero eres y qué cabrón! (ALBERTO se revuelve echando mano a la porra instintivamente al sentirse insultado). 

JAIMITO: Sí, eso saca la porra y dame con ella. Así te quedas a gusto. 

ALBERTO: ¡Ya! ¡Vale ya, ¿eh?! ¡Vale!

 

(Le agarra  y pelean, arrastrando todo o que encuentran a su paso en medio de un gran jaleo. En esto se abre la puerta y entra ELENA. Al verla entrar se separan, arreglándose automáticamente la ropa y el pelo. ELENA se queda parada al ver lo que está pasando). 

 

ELENA: Hola. Está el coche de mi madre abajo (A ALBERTO) Tienes sangre en el labio.

DOÑA ANTONIA:  Venga ya, que estamos en doble fila y va a venir la grúa (Sin enterarse de nada de lo que está pasando). Hola, tú, qué tal el brazo. ¿Nos ayudas a bajar los paquetes? ¿Todo esto hay que bajar? Yo cojo esto, que pesa menos. 

ALBERTO: Coge tú las cajas. Yo llevo las maletas. 

 

(Cargan con todo lo que pueden e intentando acabar lo antes posible, y salen). 

 (Oscuro). Nos recogemos todos. 

 

ESCENA TERCERA

 

Han pasado dos días. Es media tarde, La escena, vacía. Se abre la puerta de la calle y entra CHUSA con las bolsas en las manos. 

 

CHUSA:  ¿Hay alguien? ¿No hay nadie?

JAIMITO (Sorprendido): ¿Qué haces tú aquí? ¿Pero no estabas en la cárcel?

CHUSA: Me han soltado, ya lo ves. 

JAIMITO: ¿Qué te han soltado? ¿Pero cómo que te han soltado?

CHUSA: Parece que no te gusta. Me han soltado porque me han soltado. ¿O querías que me tuvieran allí toda la vida? ¿Dónde están estos?

JAIMITO: Se han largado.

CHUSA: ¿Adónde?

JAIMITO: Se han largado del todo, tía. Se han llevado sus cosas…Quedan esas cajas ahí; van a venir luego a por ellas. En eso han quedado. 

 

(De pronto ella toma contacto con la realidad. Ve las cajas. Luego las cosas que faltan y el cambio en la habitación). 

 

CHUSA (Se sienta muy afectada): ¿Pero, cómo? ¿Qué ha pasado?

JAIMITO: Se han largado juntos, los dos. Los dos y sus madres. Los cuatro. Bueno, y el padre.  Se van a casar.

CHUSA: ¿Alberto también?

JAIMITO: ¿No te digo que se han ido los dos juntos? Es que no puede ser…

 

(Sale JAIMITO. CHUSA se queda sola. Llaman a la puerta. Se encuentra con ELENA. Sorpresa por parte de las dos). 

CHUSA: Bueno, pasa, ¿no? No te quedes ahí parada. 

ELENA: Creíamos que estabas…

CHUSA: Me han soltado. Ya sabes dónde está todo. 

ELENA: ¿Te ha dicho JAIMITO?

CHUSA: Sí, me lo ha dicho. 

ELENA: Me alegro de que estés bien

CHUSA: Gracias. ¿Y qué tal tu madre?

ELENA: Bien. Ahora estoy viendo allí otra vez, hasta que nos casemos. Ya tenemos el piso. ¿Estás enfadada conmigo?

CHUSA: No, pero no. Déjalo.

ELENA: Oye, CHUSA, tengo que decirte una cosa…Por las pelas esas no te preocupes ahora. Más adelante, cuando buenamente puedas, me las das, pero ahora me imagino que no tendrás 300 euros aquí…Pero vamos, cuando tú puedas, o si puedes ahora algo, y luego poco a poco…

CHUSA: Me cogió la policía, ¿sabes? Me lo quitaron. 

ELENA: Pero yo solo te lo dejé, CHUSA, la verdad. Una cosa es ser amigos, pero el dinero es el dinero.

CHUSA: Pues no te las voy a dar, para que te enteres. Y ya te puedes ir metiendo a ALBERTO por donde te quepa. 

ELENA: No sé por qué te pones así. Somos amigas, ¿no?

CHUSA: Me pongo así porque me da la gana. Y no somos amigas. 

ELENA: Estás así por lo de ALBERTO. Pues lo siento. 

CHUSA: ¡Eres una estúpida, eso es lo que eres! ¡Una mema, con esa carita de mosquita muerta! “ Que me he escapado de casa porque no aguanto a mi mamaíta…

ELENA: ¡Tú lo que tienes que hacer es devolverme el dinero que me debes!

JAIMITO (Metiéndose en medio): Basta ya, deja…Y tú…Por favor. 

 

(Entran ALBERTO y su madre. Notan el clima, y han oído además los gritos desde fuera. ALBERTO viene de paisano). 

 

ALBERTO: Hola, buenas (Acercándose). ¿Cómo estás? (Va a darle un beso y ella se retira). 

CHUSA: Muy bien, ¿y tú?

ALBERTO: Bien. Tienes buena cara. Ha habido suerte, ¿eh?

CHUSA: Ya ves. 

DOÑA ANTONIA: Hala, vamos. Abreviando que es gerundio. 

 

(Salen DOÑA ANTONIA, ELENA Y ALBERTO. Despedidas frias desde la puerta. Un saludo como no quiere la cosa). 

 

JAIMITO: Bueno, pues se han ido. 

CHUSA: Sí. 

JAIMITO: ¿Y nosotros qué pintamos aquí?

CHUSA: ¿Nosotros? Nada. 

JAIMITO: Es que hay que joderse. 

CHUSA: Ya ves. 

JAIMITO: ¡Qué mes! ¡De todo! Solo nos ha faltado quedarnos embarazado. 


(Ella sonríe tristemente y le hace señas a la tripa diciendo que sí con la cabeza). 

JAIMITO: ¿Qué? ¿Qué sí? ¿Que también nos hemos quedado embarazados?(Ella dice que sí con la cabeza). ¡Hala! Alegría. Que no falte nada (Se ríen los dos). ¿Pero estás segura?

CHUSA: Casi segura. No me he hecho los análisis, pero por los días…

JAIMITO: ¿Y de quién es?¿De ALBERTO?

CHUSA: De ALBERTO. 

JAIMITO: ¿Lo sabe ese desgraciado?

CHUSA: No. 

JAIMITO: ¿Por qué no se lo has dicho?

CHUSA: No quiero lo sepa, déjalo. 

JAIMITO: ¿Pero por qué?

CHUSA: Porque no. Primero no es seguro del todo, y diría que no es fijo que sea de él, que puede ser de cualquiera…Se marcharía igual. Y además, no es de él. Bueno, sí es de él, pero como si no lo fuera. Yo me entiendo. Él ya no está aquí. Es un problema mío. 

JAIMITO: Y mío también,¿no? Así que estamos embarazados. Embarazados. Esto no me había pasado a mí nunca, ya ves. ¿y qué vamos a hacer? Qué bien. No te traigas de paso a todo el que encuentres por ahí, que luego mira. 

CHUSA (En la puerta): A todo el que encuentre, ¿oyes? A todo el que encuentre y no tenga adónde ir (Sale)

JAIMITO: Eres un tía cojonuda, CHUSA; te lo digo yo (Se mira los bolsillos). Bueno, se llevó otra vez las llaves. 

 

(Mira un momento a su alrededor, da un golpecito cariñoso en la jaula del hámster, saca su materia del  trabajo, se sienta en el colchón, se pone de nuevo a hacer sandalias). 

 

Salid todos y hacer una reverencia al público. Seguro que nos va a salir genial, ya lo veréis.

 

 

Se acabó la obra de teatro. Finalizo hoy miércoles 15 de enero de 2025. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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